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Mostrando entradas de enero, 2016

Suéltate el pelo...

Suéltate el pelo… Ven a conversar conmigo… Hablemos del amor que no pudimos sostener. De los besos en desierto. De las grietas sin cerrar. De las mentiras que fueron verdad. De las verdades que fueron mentira. Desenrédate las dudas.
Péinate el pasado… Hablemos de nuestros dedos sueltos de las puntas sin cortar que hacen daño. De las lluvias amargas que vienen después del adiós. De mis lágrimas acidas que queman mi piel por donde ruedan las marcas de las caricias vacías. Hablemos del amor de ayer. Del que hoy ya no es. conversemos del pasado, de nuestro amor que no pudo ser.
Suéltate el pelo… Suelta las dudas Suelta las heridas, las preguntas. Soltemos los besos que amarramos en los labios, soltemos los sentimientos soltemos el pasado. Desenredemos las confusiones. Conversemos del amor que se fue.
Suéltate el pelo. Que el aire lo vuele mientras se enredad con el mío. Soltemos el miedo, bañemos todo el pasado. Trencemos el amor, Trénzate el futuro y amarrarlo con …

Tiempo

Cuánto cuesta darle al tiempo lo que pide y más porque se trata de vida, trozos de vida es lo que tanto nos cuesta darle. Cuánto cuesta darle tiempo y espacio a la persona que amas y más si sabes que ese tiempo es para siempre. Cuánto cuesta darse tiempo y espacio a uno mismo, cuando sabes que para aquella persona por la que te tomas tu espacio y tiempo ya no estará, no está marcado que vuelva. Cuánto cuesta, cuando crees que todo ese tiempo es para ti y te das cuenta que no es así, que no es tu tiempo, que no es para ti. Que has corrido del lado equivocado, que saliste de aquella puerta porque te faltabas a ti mismo, ya no eras capaz de dar más. Pero que después de mucho tiempo lejos, solo, no sabes qué hacer con todo ese tiempo por lo que dejaste todo y no haces nada y no lo disfrutas, y te falta algo, esa parte que te robaba el tiempo, que hacía con él una sonrisa o una lagrima pero le daba sentido, que ahora en todo el tiempo solo existe una calma sin sabor. 
Que corres para tene…

Vuelve y quédate

Dijiste que me querías, ¿no?, entonces vuelve, vuelve a abrazarme, vuelve a tomarme de la mano para cruzar la calle, porque sabes que soy atrabancada, que regresen las pláticas sin sentido a las cinco de la tarde y las profundas a las cuatro de la mañana; vuelve a reclamarme porque no te respondo los mensajes, porque estoy trabajando o vuelve a ponerme triste porque entraras a trabajar y no hablaremos en unas horas, vuelve a ir por mí al trabajo, a esperarme con una taza de café, vuelve a llevarme a mi casa a cambio de unos besos, vuelve y quédate.
Vuelve a cenar conmigo, vuelve a acompañarme a museos, aunque sepas que puedo durar horas viendo la misma pintura, vuelve a prepararme hot cakes en la cocina de tu casa, aunque tú prefieras una manzana, vuelve a regañarme por no tomarme mis medicamentos, vuelve a preocuparte porque no quiero comer o porque tengo ganas de llorar, vuelve y quédate.
Déjame volver a invitarte a cenar, déjame llevarte un chocolate en tu hora libre, déjame ir a …

Un día cualquiera de un invierno perdido…

Mirarte es como un crimen… un asesinato de arma blanca contra mi propia entereza; un desgarro de piel, alma y palabras; un corte en la cicatriz que aún rebulla dolor. Mirarte significa temblar y un charco de sangre en los pies; una bala entrando por el costado izquierdo a cámara lenta; locura en los pliegues de mis recuerdos. Mirarte es necesitar hacerlo pero no hacerlo, echar de menos cada puto resto de tu voz, cada puta sonrisa, cada puta palabra, cada puto día de tristeza. Mirarte es no estar, dejar de existir, volatizarme en qué sé yo, matar sonrisas a tiros, resucitar sobredosis de lágrimas, deshacer yemas de dedos en bolas que no quiero que lleven tu nombre. Mirarte es una embestida sobre cualquier pared que resista mil folios de pena, un corazón sin vida en puños que aprietan y no le dejan irse en paz, arañazos en parte del cuerpo que por no sentir no pueden dejar de gritar. Mirarte es quererte, quererte y no querer quererte, necesidad de estrellar mi aliento en tu cuello de u…

Por último:

Ay efímera historia que aún me haces suspirar, ay que me haces recordar con ilusión y que me haces absorber aire por cada poro de mi piel. Ay breve relato que mentiste sobre el futuro y dijiste la única verdad sobre el pasado: que fui y seré pasión y entrega. Ay, ay que me inflamaste el corazón al grado de hacerlo oprimirse en el pecho y lo dejaste sin el bálsamo tibio de tu compañía, oprimido, encerrado en un lugar donde ya no cabía ni cabe. Ay, ay, ay tu desaparición y tu olvido, ay, ay que duelen, que duelen como las mentiras, que duelen como la traición, que duelen como una amputación, que extravían, que ciegan, que desolan. Ay, ay, ay, ay, ilusión marchita que se pudre y envenena mientras más se añeja, mientras más se fermenta y embriaga de una embriaguez que no cesa, que no metaboliza. Ay, ay, ay, cicuta que enfría el cuerpo y que se acerca al corazón con su mortífera promesa, paciente e inevitable. Ay mentira punzante, filosa, a la que la piel no opone resistencia, ni músculos…

Sentimientos cruzados

Hoy llueve mi alma.
hoy he vuelto a pensar en un tal vez,
y me lo han roto,
lo vi romperse a cachos frente a mi,
el cielo estaba triste.
y yo sonreía, como si no me importara,
y yo hablaba, mientras el cielo se rompía.
Y mi corazón en ese instante salio corriendo
a recorrer todos los años.
y ahí estábamos solo nosotros dos,
hoy eramos tres y yo era la que sobraba.
Hoy la esperanza se me cayo en el charco de mis pies.
Y la resignación no ha querido venir a tocarme.
Hoy mis sentimientos son una maraña,
y todas las oportunidades que tuve me asesinan
reprochándome haberlas dejado pasar,
hoy no se a donde correr.
¿nos perdimos o te perdí?
El frió se convirtió en calor quemando mis mejillas,
he sonreído a la imagen que hoy me derrumba.
¿que hago?
¿levanto la esperanza y la guardo en mi bolsillo?
o ¿dejo pasar el momento y sigo caminando como siempre?.
¿a quien pregunto si aun existo en tu corazón?
pasaran los años y descubriré
que en alguna parte de mis costillas
siempre do…