TU

Esto no es poesía. Esta soy yo: deshojandome...

lunes, 30 de noviembre de 2015

Si te hubieses quedado.

Si te hubieses quedado
te habría enseñado a ver el pedacito de mi  mundo,
habría querido  encontrarme en el tuyo.
Habríamos rescatado las cosas buenas de los dos
Para formar uno solo.

Si te hubieses quedado
te pediría salir a caminar al parque
o a un café con buena música.

Si te hubieses quedado
seguramente te seguiría diciendo a toda hora que te amo
y que cuando te vas te echo de menos,
que cuando no estas no dejo de extrañarte
aunque todavía no te hayas ido.

Si te hubieses quedado
te haría ver las películas
que seguramente te aburrirían
pero que siempre valen la  pena ver.

Si no te hubieses ido
te hablaría de mis últimos libros que he leído
Y yo escucharía con atención de los tuyos.
Compartiríamos cual fue nuestra mejor parte.
Te hablaría de las últimas películas que en el cine han sido un fracaso
De las que nos emociona ir  a ver y de las que esperamos con ansias.
Si siguieras aquí romperíamos cada lagrima y el dolor con besos.
Tú no te quedarías sentado viendo películas toda la semana
yo no me la pasaría escribiendo.

Si te hubieses quedado
te seguiría hablando de los problemas de nuestro país
De lo absurda que es la gente,
y lo importante de no ser como ellos:
los que no hacen nada “porque nada va a cambiar”.
Tú seguirías aquellas opiniones negativas
Y yo te seguiría tratando de jalar de este lado.

Si no te hubieras ido
seguiría viendo mi futuro de tu mano
Y no habría tirado todos los planes a la basura.
Seguiría preparando sorpresas para cada aniversario,
para cada cumpleaños,
para cada fecha significativa.

Si no te hubieras ido
me seguiría bañando los domingos.
Seguiría creyendo que solo a mí me  has regalado la luna
Seguiría esperando aquella serenata sobre el carro;
tu y yo bajo las estrellas en aquel lugar.
Seguiría defendiendo a tu perro de ti.
Y colocaría aquel dibujo que nunca llego
en la primer página
del primer libro que escriba.

Si te hubieses
quedado nuestras manos seguirían entrelazadas.
Seguirían siendo un puente
para dejar pasar las heridas.
Y mis manos no estarían vacías
y las tuyas no estarían esperando ser agarradas
por alguien más.

Si te hubieses quedado
pasaríamos alguna tarde jugando ajedrez
o tal vez tomando café.
Te seguiría grabando mientras duermes
para no olvidar que desperté a tu lado.
Te seguiría sacando fotos y pidiendo  que poses para mí.
Seguiría pidiéndote que bailes, que bailes solo para mí.
Y que me modeles tu ropa interior.
Te seguiría cantando aunque mi voz no sea buena melodía.
Y te seguiría pidiendo que me cantes aunque nunca quisieras hacerlo.

Si te hubieses quedado
 te seguiría esperando a media noche para cenar
 y ver alguna película (sin nadie más en casa).
Te propondría tomarnos una copa
de vodka e irnos a la cama y no dormir.
Pero, te fuiste…

¿Por qué? 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Seducir a la moral

Esta noche no dormiré en casa
me hace falta, faltar a los lugares
a los que siempre llego.
Esta noche voy a bailar,
mi cintura romperá cadenas
no tendrá más un dueño,
esta noche me voy a olvidar
de todos los brazos en los que he existido
para existir en otros.
Esta noche, es mi noche.
Voy a lucirme sobre una mesa
con algunos tragos de más,
voy a seducir a la moral
ya verán como la hago mía.
Después de esta noche,
después de una, se rompen todas.

jueves, 26 de noviembre de 2015

La danza que no baila

Debo ser muy preciso para hablar de ello. Primero que nada, me es necesario aclarar que no sólo no me gusta bailar sino que me considero incapaz para vincularme con la danza en sentido estricto. Digo, ahora sí, qué me gusta. La soledad y la paridad de los danzantes que se realiza en forma paralela todo el tiempo hasta el momento del encuentro; luego caos por un rato y luego encuentro, éste definido por la letra de la canción (que vale la pena no sólo traducir sino buscar también las referencias literarias y mitológicas); encuentro, disparidad y luego comunión. El instante del abrazo y el momento, único, en que se hacen luces; después compañía y abrazos ¿había usted visto antes a alguien danzar abrazos? Finalmente el eterno destino entre los hombres, separación, pero no sufriente, muy cercana a lo libre y luego la unidad misteriosa. Pareciera un montaje de un sitio sin nada más que la danza y lo que ésta convoca. Es, claro, una historia sencilla pero relatada de manera exquisita. Lo que me lleva a decirle que, aunque usted no lo crea, yo bailo y mucho, mucho más de lo que podría imaginarse, pero no siempre hay sitios dónde bailar porque casi ninguna danza se hace con libertad y soy enemigo de las normas, así que espero los sitios, la música, el entorno y la pareja o los buenos amigos, con ellos también se baila. En fin, espero haya usted disfrutado del obsequio tardío; sé que es usted una buena escritora, talentosa para retratar momentos y tamaños, es usted relatora de afectos y potencias; yo soy un poco menos que eso, pero me gusta dejar que el entorno me haga frente y le comparto esto con cariño y esperando sacarle una sonrisa.

martes, 24 de noviembre de 2015

Al borde

Las tardes suspiraban esperando el encuentro
como quien esnifa una raya de cocaína
para sentirse duro y creer que tiene la situación controlada.
Una pérdida de tiempo constante
en el tic tac de unos pazos que nunca terminan de llegar.

Miro resignada las calles.
Giro las esperanzas por si cruzas las esquinas distraído
con mis manos desolladas en tus bolsillos
y me devuelvas,
por favor,
las miradas de tus ojos que ya no lloran
por este cuerpo demacrado que flota en tú recuerdo.

Te mando señales de humo en cada calada de cigarrillo
por si te da por mirar el atardecer por la ventana.

Yo ya no te comparo con el sol.
De él tengo la constancia de la madrugada,
de ti ya no espero ni el anochecer.

Ni la más áspera caricia de entusiasmo
calma mi sed.

Sigo jurándome poeta sin mis dientes mordiéndote.
Como si fuera fácil desprenderse de un sentimiento
que todavía arde dentro de mí.

Me distraes y me alejas de todo lo material.

Gracias por este sueño que quizá nunca termine,
pero es lo único que me mantiene con vida.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Que hasta el amor más grande acaba

Después de un par de días mi dolor era realmente desastroso me moría en vida por él, lo extrañaba, en verdad mi vida no tenía ni un sentido sin su voz, sin su cuerpo, sin nada que viniera de él, sentía que ya no podía más.

Una tarde como todos esos días, me levante como eso de las 2:30 pm Salí un momento de mi cuarto e intente comer algo pero fue inútil no tenía apetito, me servía un plato de comida con toda la intención de comer pero al final la comida quedaba intacta. Recuerdo perfecto que a esa hora era el lapso en que de repente mi hermana con la que vivo no estaba en casa, iba a dejar a mi sobrina a la escuela en turno vespertino. Yo aprovechaba ese lapso para salir del cuarto para que no me viera y se diera cuenta que lloraba. Intentaba comer pero después de ver que no me apetecía nada lo único que forzosamente logre ingerir fue un yogurt, después volví a las cuatro paredes de mi habitación y fue inevitable que al entrar no se viniera a mi mente él, las lágrimas simplemente no las podía contener el dolor que sentía era tan grande! Que sin sentir, las lágrimas me escurría una tras otra sobre mis mejillas, quería gritar; gritar, llorar fuerte, muy fuerte pero jamás lo hice siempre fue en silencio, mis lágrimas mi dolor, mi sufrimiento, mi tristeza fue en silencio jamás nadie tuvo sospecha ni se dieron cuenta de lo que pasaba en mí, en mi vida, fuera de mi cuarto siempre fui la misma, excepto de aquellas personas (pocas), que les conté por lo que había pasado unos cuantos amigos y nada más. Esa tarde después de entrar a mi cuarto no hice otra cosa que llorar, llorar y llorar hasta como a las 2 de la mañana que trate de controlarme un poco y me metí a bañar y aun así en la regadera seguía llorando, Salí con la toalla enredada y el pelo mojado recogido con una liga, volví a entrar al cuarto y proseguí con mi llanto que era imparable por más que trataba no podía controlarme, lo que sentía era más fuerte que yo, me desgarraba el alma sentía que había perdido todo, esa noche me dormí llorando, en mis sueños apareció él, eso me hizo despertar a las 6 am, desperté llorando y pensando en él , en ese momento ya era incontrolable mi dolor mi desesperación, mi llanto pero sobre todo el inmenso amor que me ataba a él, en verdad aun a pesar de eso ahí estaba mi orgullo acompañándome todo el tiempo aunque la desesperación me gano; tome mi celular, lo llame, su teléfono me mando a buzón marque al otro número y nada, marque al otro y tampoco eso me partió el corazón. ¿Como era posible que no entrara a ninguno de los tres números?, siempre andaba trayendo mínimo uno, eran las 6 de la mañana era imposible que no tuviera señal y menos que a ningún numero entrara mi llamada, insiste hasta que me cansé, a las ocho y media. Más de una vez trate de contener mi llanto pues sentía que las fuerzas hasta para llorar me abandonaban, pero era inútil no podía cada vez aumentaba mas mi llanto, lo peor es que era en silencio y eso era más frustrante, ver que mi llamada no tuvo ningún éxito me hizo pensar que en verdad el ya no quería saber más de mí y que había cambiado su número eso me hirió de una forma fatal sentí que había perdido todo, todo… que se me había ido de las manos el amor de mi vida, pero sin pensar más me dije a mi misma;

-ya basta no puedes seguir así ya basta levántate, mira que el día pinta lindo esta mañana tienes que recuperar tu vida seguir adelante, recuerda que tienes que ir a trabajar no puedes ir con los ojos hinchados, vamos levántate, pon tu mejor cara y sonríele al mundo.

Ese día me decidí; me levante agarre mi reno con el que me dormí abrazada llorando toda la noche, lo agarre con fuerza lo abrase fuertemente y le dedique mis últimas lágrimas, lo abrase fuertemente y le dije –hasta aquí lloro por ti continuare con mi vida, me mire al espejo me limpie mis lágrimas, me vestí con un pantalón “x” la primer blusa que encontré y un suéter largo gris, me enrolle el pelo en forma de una cebolla y lo atore con una pinza, me puse unos lentes grandes oscuros con el marco color blanco volví agarrar mi reno lo abrace, me tome unas fotos (algo no muy normal pero lo hice), cuando me puse dispuesta a salir de casa regrese por mi reno lo abrace fuerte como si me estuviese despidiendo de "él" después lo deje en mi sillón, lo mire, y me di la vuelta hacia la puerta y me fui, si todo se quedaba en ese cuarto, se quedaba ese reno que me regalo un 24 de diciembre en navidad lleno de globos, chocolates y dulces con una carta adentro, una sonrisa en el rostro de él y en el mío felicidad ternura y mucho amor. 

Mi destino de ese día era en Q., llegue a la terminal de autobuses y compre mi boleto, espere unos cuarenta minutos en lo que salía mi autobús durante ese tiempo me senté en una parte de la terminal donde estaba sola y vacía solo estaban unas cuantas bancas, me limite a observar a mi alrededor mientras esperaba, en mi cabeza de repente se venía él a mis pensamientos pero trataba de reemplazarlo por otras cosas aunque en realidad en ese tiempo no había mucho que me distrajera pues me encontraba en una situación difícil que pensar en otra cosa me recordaba que sin él no tenía fuerzas para seguir donde estaba, llego el momento en el que tuve que abordar, llegue a mi asiento de lado de la ventana, mi favorito, me gusta ir observando me deja pensar a gusto recordar perder mi mente en algún momento o imaginación, aunque en ese momento no era muy conveniente pero aun así ahí me quede observando mientras escuchaba música, cualquier música me recordaba a él. El autobús me hizo recordar esas veces en las que viajaba para ir a visitarlo a Z., aquellas veces en las que viajamos juntos, fue inevitable no recordar aquella vez que nos escapamos juntos a la playa, pasamos a Martínez de las torres nos hospedamos en un hotel algo sencillo pero cómodo, salimos a tomar un helado a recorrer el centro, tomamos fotos, fuimos al cine… regresamos al hotel entramos a nuestra habitación, después de un rato el salió, en realidad no sé qué paso no dijo nada solo salió me quede un poco desconcertada y un poco triste el entro no dijo nada yo tampoco, pero me moleste un poco, el después dijo que era el calor y quería salir a refrescarse “x” lo deje así me hice la dormida después él se durmió y a continuación hice lo mismo a media noche me despertó, con una mano acariciaba mis senos, con la otra mis genitales mientras besaba mi cuello de una forma muy excitante, me di la vuelta lo bese deje que sus caricias envolvieran mi piel, que sus besos atraparan mis suspiros, éramos él y yo solos en una aventura, nuestra aventura, éramos; amigos, novios, amantes, cómplices… lo hicimos dos veces y después nos dormimos, la mañana siguiente nos dirigimos a C.E fue un recorrido hermoso, lindo e inolvidable jamás me quejare de la manera en que me trato siempre fue un hombre lindo y respetuoso conmigo aun a pesar de sus tantos errores nunca me dejo sola, fuimos una sola persona siempre accesibles a cada uno, fuimos tan unidos que nuestra libertad venia sola; si, en nuestra unión, seguridad y confianza estuvo nuestra libertad…
Pero como todas las cosas, esto también acabo. Pero seguimos siendo lo que nos prometimos -nunca dejarnos solos- y me siento orgullosa de ello. No se cuanto dure esta promesa pero se que a pesar de que no nos veamos, nos importamos mucho por todo lo que fuimos y que pase lo que pase, si algún día lo necesito podre correr hacia sus brazos, solo para que me abrace. que mis brazos también serán su cuna. 

sábado, 21 de noviembre de 2015

Hoy, ya no.

No, hoy no…
Hoy no quiero lastimarme,
Hoy no quiero ver rodar mis lágrimas frente a un espejo

Hoy no.

No quiero saber de ti,
no quiero ver tu fotografía sobre mi buró
no quiero recordarte, no quiero pensarte
no quiero desear tú presencia.
Hoy no quiero herirme con tu recuerdo
con una historia rota.
No quiero verte ni saber de ti,
no quiero lastimarme más,
no quiero herirme yo misma
viendo cómo eres feliz sin mi
caminando con alguien que no soy yo.
Me duele saber de ti.
ya no quiero más pensamientos tuyos.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Un sueño hermoso

El sábado te soñé… Ya te había soñado días antes pero en ese sueño solo vi tu indiferencia atravesando mi pecho con el nudo de tu cuerda apretando mi cuello y mi cara a punto de estallar en llanto. Nuevamente estabas tú tal cual con toda nitidez con tu semblante serio y ausenté tan lejano de mí, otra vez apareciste en mis sueños con tu imagen completa con tus facciones y ademanes intactos. pero no, este último sueño el del sábado fue diferente. 

Esta vez… esta vez, estábamos sentados dentro de la camioneta tú al volante y yo de copiloto… sonriendo, tú me sonríes y me das la mano, hemos vuelto siento en mi corazón. Y sonrió contigo te sonrió, estoy feliz puedo ver en tu cara la misma felicidad vuelvo a ver a aquel hombre que me ama, me hace sentirlo. Te veo entregado a nuestro amor. Entre mi sueño me siento libre, completamente tranquila, sonrío como tonta, te mando besos de piquito, luego intento besarte estiro mi boca esperando un beso, te recargas contra la ventana y haces que me estire para alcanzarte, extrañas mis besos, deseas besarme. Cuando logro estar lo más cerca de tu boca interrumpes el éxito de aquel beso con una caricia, pasas tu mano por mi mejilla con delicadeza y apartas a un lado mi cabello. Me jalas hacia tu pecho y me abrazas, me abrazas tan fuerte con tanto amor como si me metieras dentro de ti para protegerme para que nunca más me vaya, para que nunca más puedas soltarme, me has vuelto a construir en tus abrazos, en un solo abrazo. Me hago para atrás y te digo que me encantas, salgo de mi cintura para arriba por la ventana de la camioneta con las manos alzadas agitándolas como una señal de victoria, de felicidad y libertad. Grito que soy feliz, me siento libre, es porque te tengo porque has vuelto, porque hemos vuelto otra vez, tú y yo aquí en un solo espacio en nuestro pequeño espacio, mi corazón está de fiesta baila con su sonrisa por los cielos, salta de felicidad. Tú, tú solo me miras con ternura y sonríes, me sonríes con una cara de adolescente enamorado, me vuelvo a estirar desde mi asiento para besarte, te acercas un poquito para que yo pueda alcanzarte estiro mis labios para que alcancen los tuyos y juntarlos en un beso pequeño y tierno tú haces lo mismo, y entonces mis ojos se empiezan abrir y entre mi sueño y la lucidez de la mañana siento como alguien me jala del brazo yo me resisto, trato de estirarme más para alcanzar tus labios pero no alcanzo a besarlos y despierto… 

Fue solo un sueño. Un hermoso sueño.

¿Te habrás venido a despedir de mí, me habré despedido de ti; como un regalo final para mí?

viernes, 6 de noviembre de 2015

21 De Septiembre


Feliz cumpleaños


Estamos a menos de tres horas de que termine tu cumpleaños y… no logré abrazarte ni una vez durante este día. No sé si es triste o sólo circunstancial, >casual< dirías tú, lo que sé es que este día ha terminado con una centena de abrazos que se quedaran guardados en un espacio en no sé dónde dentro de mí y esperarán tomar formas más adecuadas para llegar a ti.

No quiero hacer de este texto un drama ni nada parecido, no te vi y punto, mis ojos te esperan y mis ganas con ellos. El problema es que es tu cumpleaños, el primero que paso consciente de ello y tengo canciones atoradas en los dedos y besos ahogados en la boca y caricias endureciéndose en las manos y te quieros que se aglutinan en mis intenciones y no encuentro el sendero, el camino para desahogar un entusiasmo que solo a ti pertenece.

Es tu cumpleaños. Es tu cumpleaños y yo… ¿Qué hago aquí? Y tú ¿Qué haces allá? ¿Dónde estamos cuando deberíamos estar abrazados? ¿Cuándo deberíamos hablarnos y escucharnos cada instante? Es tu cumpleaños y por más que volteo no encuentro tu imagen, por más que respiro no siento tu olor ni tu sabor en mi universo. Es tu cumpleaños y parece que lo único que me queda es estar frente a una lap top imaginando que escuchas estas palabras, que leeré para ti en algún momento. Es tu cumpleaños y he decidido hacer lo único en lo que nadie, jamás podrá detenerme. Es tu cumpleaños y he decidido escribirte. 


¿Pero qué se le escribe a alguien que seguramente ha escuchado mucho? ¿Qué le escribes a alguien a quien quieres hablarle con la totalidad de tu existencia? ¿Te escribo que te quiero? ¿Qué me haces falta? ¿Qué has dejado al mundo un color que no conocía y que anhelo ver cada momento? ¿Qué te escribo? ¿Lo que quiero? eso ya te lo sabes ¿lo que no quiero? eso sobra. Dime entonces, ¿Qué se le escribe a la belleza si de por sí ya es bella? ¿Te escribo lo que pienso? ¿lo que eres? ¿En lo que te has convertido? ¿Te escribo que eres hermosa? ¿Qué eres grande? ¿Qué eres perfecta? ¿o te escribo como apareces en mi vida cada vez? ¿Qué eres luz, entusiasmo, ganas, espíritu y aire, que eres día a la mitad de una larga noche, que eres juventud, que eres quien saca cada día más mis huesos de un sepulcro al que parecían resignados; que eres quien me ha dicho al oído que no me rinda, que estoy vivo y que soy capaz, que aún puedo volar, que mis alas duelen pero están vivas, entumidas pero fuertes, como antes, como siempre y que tu cielo me espera para volarlo y que tu aire quiere curarme de mí, de mi letargo? ¿Te digo que eres esperanza, dicha, anhelo? ¿Te digo que eres voluntad y fuerza? ¿O que eres un susurro cerca de mi oído que se vuelve besos y lengua y caricias y cuerpo y sudor y cercanía y comunión y completud y complicidad? ¿Te hablo de la complicidad? ¿De cómo parece que nos hemos conocido desde siempre, al grado de que nuestros cuerpos parecen haber estado mucho tiempo antes juntos, antes incluso que nuestras conciencias que se encontraron aquella noche en aquel beso al que me invito tu cuello? ¿Qué te digo, ay, amor que renace? ¿Qué nadie antes me había besado como tú, con una entrega que pensé que no existía? ¿Qué tus besos no sólo me reaniman sino me rescatan de mí, muy de mí? ¿Qué tus ojos me miran como no me habían mirado hace milenios, que en ellos soy lo que no puedo ser sin ellos, bello, grande, amado? ¿Qué tu amor, que es tuyo, ha volteado hacia mi mundo y me invita a amarlo? ¿Qué tu piel me invita a escribir, a escribirme? ¿Qué tu voz es el ritmo que me devuelve a una música que pensé no escucharía ya nunca más? ¿Qué te digo, que te estoy amando? ¿Qué lo hago por quién eres? ¿Por qué eres la chica que me cautivo con una mirada, quien me hizo ser obvio y hacerme reconocer por todos como un tonto cautivado por una niña? ¿Por qué eres la niña de diecinueve años que cumplió 2¿? En un instante, en una sola noche? ¿Por qué eres, si tú Astronema, la villana que se hace villana porque las villanas no lloran ni llorarían jamás, aunque las empujen otros? ¿Por qué eres Ariel, sirena, sirenita por la que yo daría también mis piernas y mi voz, por la que me haría espuma para hacerme tu océano y tu hogar? ¿Qué te escribo, dime, qué te escribo? ¿te escribo la noche, una más? ¿te escribo mi sueño que ya no llega más desde que lo robaste aquella primera noche? ¿te escribo mi gusto que se llama con tu nombre? ¿te escribo mi paz que son tus brazos? ¿mi alivio que es tu boca? ¿mi refugio que es tu alma y tu piel y tus brazos y tu sudor y tu voz, si tu voz con la que dices no pares y ordenas que te ame como nunca, como a nadie? ¿Qué mi hogar son tus palabras, cada una de ellas y mi descanso tus detalles, tus mensajes, las caritas con las que me despistas cada mañana mientras trabajo? ¿Qué te habito y que me habitas? ¿Qué te escribo? ¿Qué no debería de estar aquí sino ahí dondequiera que estés tú? ¿Qué quiero salir corriendo a tu encuentro no importa cuan lejos y cuan tarde sea? ¿Qué no te vayas nunca? ¿Qué me hagas seguir escribiendo y cantando, si, cantando? ¿Qué me sigas haciendo aprender canciones? ¿Qué me sigas enseñando a tocar la guitarra, para cantar a tu lado? ¿Qué no te lleves mis noches, que solo son noches cuando estás ahí presente? ¿Qué me sigas haciendo dormir las mejores dos horas del día después de besarte durante cuatro anteriores? ¿Qué no me sueltes porque casi salgo del infierno y puedo iniciar el ascenso a tu cielo? ¿Qué no te vayas, por favor no te vayas, no ahora que has salvado a un viajero perdido en ninguna parte? ¿Qué creas? ¿Qué me creas? ¿Qué no dejes de creerme? ¿Qué olvides lo común, que aquí hay alguien que será todo menos común en tu vida? ¿Qué me esperes, poquito, poquitito? ¿Qué quiero ver luciérnagas contigo? ¿Pintar paisajes con nuestros ojos? ¿Adornar el mundo con nuestras manos, juntos? ¿Qué me sigas jalando, que casi tu corazón ha curado al mío? ¿Qué este tonto, como me llamas tantas veces, es tonto, torpe y ciego pero camina y sigue un sólo sendero, el de tus palabras? ¿Qué me ames, sin miedo, sin reserva, que soy para ti? ¿Qué has abierto tanto, tanto mis ojos? ¿Qué yo soy lo que me provocas ser? ¿Qué eres un ángel? ¿Qué me sigas resguardando de mí mismo? ¿Qué te digo? ¿Qué no sé escribir? ¿Qué no sé cómo escribirte a ti? ¿Qué me aterra quedarme pequeño ante tus oídos pero que igual mis textos te pertenecen desde ahora? ¿Qué tú los sacaste del encierro y liberaste mi mano para recuperar la literatura? ¿Qué eres poesía y yo quiero ser poesía a tus renglones? ¿Qué soy tu libro? ¿Sólo tu libro desde ahora? ¿Qué me leas? ¿Qué por favor me leas? ¿Qué no dejes de leerme? ¿Qué por favor no dejes de leerme para que yo no deje de escribirme? ¿Qué sí soy tonto pero quiero dejar de serlo o serlo sólo contigo? ¿Qué te quiero, que te quiero, que te quiero, que te quiero? ¿que te amo? ¿Qué amo respirarte y degustarte y… y… y…que te amo toda? ¿Qué seas mi hogar? ¿Qué calientes el maldito frió que sólo cesa a tu lado? ¿Qué soy tonto, que soy tonto, que soy tonto? ¿Qué soy tu tonto? ¿Qué te digo si seguro has escuchado tanto? ¿Qué te digo que te abrace, que te envuelva, que te conquiste? ¿Qué te digo que traiga a mi vida no más mía, si hasta ahora no he podido decirte nada a la cara? ¿Qué te escribo si soy pobre, incapaz, si soy yo quien necesita que lo salven y tú, tú, tan tú quien me sostiene y me esperanza? Ay, ¿Qué? ¿qué? ¿Qué te escribo que saque lo que siento, que me lo arranque y te lo ponga ante los ojos para que lo sepas, para que te enteres que soy sincero? ¿Qué es lo único que sé, que soy sincero? ¿Qué no te vayas, que no te vayas, que no te vayas? ¿Qué no me sueltes? ¿Qué resistas? ¿Qué confíes, que confíes, que confíes? ¿Qué es tu cumpleaños y que lo único que puedo regalarte es mi alma? ¿Qué te escribo si yo no sé escribir de amor?.



-IAD-

*Que a veces, sólo a veces es mejor que las cosas no pasen, que nunca terminen de ser. para que permanezcan siendo hermosas por siempre, para que nunca te duelan, para que nunca dejen de hacerte vibrar... Es mejor así...

jueves, 5 de noviembre de 2015

El principito y la rosa... ♥♥♥


-“Te amo” - dijo el principito…
-“Yo también te quiero” - dijo la rosa.
-“No es lo mismo” - respondió él…

Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”

-“Ya entendí” - dijo la rosa.
-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.

si todos lo entendiéramos... </3
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-Antoine de Saint-Exupéry

lunes, 2 de noviembre de 2015

Queridísima e indeseada Muerte:


Siempre me he preguntado: ¿qué hay más haya de tu sombra?, ¿qué es la vida después de ti? Nunca he encontrado una respuesta y creo que jamás en esta vida la tendré. Y es que como pretendo comprender a alguien como tú. así; tan misteriosa, solitaria, tan lejana y al mismo tiempo tan cerca de mí, pero de algo si estoy segura que siempre vas tú a un paso delante de mí, quizás es lo que me ha hecho pensar en ti, en el misterio que hay de detrás de tu sombra que no puedo descifrar, quizás es eso y hoy me da la curiosidad de saber que tienes preparado para mí, a donde llegare cuando te encuentre frente a mi o será tal vez que a veces la vida misma trae pequeñas dosis de ti, esas dosis que me sugestionan.

No sé, es que hay tanto de ti y al mismo tiempo nada, eres una contradicción en el existir, quisiera decir tanto, pero las palabras se ahogan no por el miedo, ni el terror de tú reacción es lo impenetrable de ti, lo difícil que eres; algo intacto que jamás podríamos atravesar mirando la luz de los días.

Y si en tu persona o en lo que sea, ¡que seas! No puedo entenderte, mucho menos en tus designios, pues a veces eres injusta vienes por aquellos que amamos y nos hacen feliz, causando tristeza en nuestros corazones sin motivo, ¿acaso no te conmueven aquellas lágrimas de dolor?, ¿En verdad eres tan implacable para no tenernos un poquito de consideración?, ¿Por qué nos arrebatas la vida sin haber cumplido por lo menos la mitad de aquellos sueños que deseamos alcanzar?, ¿Por qué a veces te comportas tan mezquina? Si tú tienes toda una eternidad ¿porque nos quitas esa poca vida que a nosotros nos dan? Y bien quisiera saber o tratar de entender aunque sea un poquito, ya que se no me contestaras hasta mi juicio final y no sé si ya estando ahí me lo concederás o solo lo ignoraras ¿porque si tienes que llevarte a alguien, te llevas a las personas buenas?, ¿Por qué no a los violadores, a los narcotraficantes, a los asesinos, o es acaso que no te los llevas porque son los que te regalan vidas gratis? o ¿cuáles son tus motivos? 



No sé a quién se le ocurrió describir tu tarea como acto de bondad, seguramente fue un tonto poeta de aquellos que martirizan la humanidad o esos que se esclavizan ante tu imagen y te adoran pensando que muchas riquezas les darás. Y es que Muerte eres tan traicionera que mañana a todos aquellos en tus tinieblas los encerraras quizás más pronto que los que no tenemos algún pacto contigo, nosotros solo podemos esperar que nuestro encuentro tarde mucho en llegar. Quizás merezcas un poco de respeto por tu grandeza con la inmortalidad, pero no más, como te lo dije antes eres un enigma de la superioridad, pero allá en tu limbo de oscuridad porque aquí en nuestra vida terrenal tu inmensidad solo llega hasta que nuestros ojos no se vuelven abrir más, entonces si podrás poner tu voluntad sobre nosotros como la juez imparcial de vida que eres, eso eres un juez que solo puede condenarnos hasta nuestro juicio final antes no. 

Con esto no pretendo que comprendas todo lo que pienso de ti, ni mis reclamos, simplemente quería plasmar un poco de eso que tú eres y lo que haces, aunque se bien que ni siquiera la cuarta parte de la mitad de todo tu ser se encuentra escrito en estas líneas, sin embargo quería hacértelo saber aunque seguramente en estos días andarás muy ocupada rondando algunas vidas, que tal vez no tendrás tiempo de leer mi carta, pero cuando tengas un mínimo tiempo espero lo hagas, y si leyendo todo este escrito te percatas que hay contradicciones en mis palabras, al dirigirme a ti entonces abre acertado, porque eso y así eres tú mi queridísima Muerte; contradictoriamente misteriosa es la simpleza de tu esencia.

Bueno espero no haberte incomodado tanto con algunas pequeñas verdades y así mismo me despido de ti deseando te retrases muchísimo en mi camino y no cruzándote con mis seres amados…

PD: por cierto me olvida desearte felices fiestas en este tú noviembre; diviértete y no hagas de las tuyas aprovechándote de estos días. Ah y una sola cosita más súper importante: quería pedirte que antes de buscarme te asegures, que he cumplido todo lo que me propuse en la vida.

Nos vemos en muchos, muchos años…