TU

Esto no es poesía. Esta soy yo: desbordandome...

lunes, 26 de diciembre de 2016

La noche a nuestro favor


Una, dos… tres noches,
ni siquiera recuerdo ya
cuantas veces me perdí en la oscuridad.

El cielo,
la noche,
tú coche,
tú y yo.

La aventura,
mi curiosidad,
las ganas…
Tú voz, tus palabras.

Su abandono…
Su olvido…

La locura,
mi locura.

Mis locas ganas de volar
de desprenderme de la moral
y someterme a los caprichos
de los deseos más profundos.

Tus manos.
tu delicadeza,
y mi pasión arrebatadora.

Mi cuerpo sumergido
en el placer de tu lengua,
mis senos erguidos
al capricho de tus dedos,
los vidrios empañados de mis gemidos.
Mis dientes mordiendo
tu cuello,
tú boca,
tú espalda.

Tus manos en mi cuello...
tus manos apretando
mi piel,
mis nalgas,
mi espalda,
mis senos.

Tú saliva escurriendo
sobre mi cuerpo
mi lengua saboreando
el dulce salado de tu altivez,
mis oídos embriagados
con el sonido de tu respiración

Tú lengua con mi lengua mojándose.
Y la noche…
La noche jugando a nuestro favor.

jueves, 27 de octubre de 2016

Gente bonita


Hola mi gente mi bonita.
vengo a contarles algo que probablemente les importe una mierda, pero os tenia las ganas de escribir algo. esa necesidad de llenar las hojas en blanco con cualquier porquería (no debería ser permitido, pero para mi suerte aun se puede), y aquí estoy escribiendo lo que sea...

Estoy y no estoy, es como estar tan cerca de lo que siempre quisiste pero no saber exactamente en que parte de todo eso esta. He estado tan casada, presionada y estresada; la escuela, el trabajo, mi servicio social, el GYM, etc. Tiempo, me falta tiempo y me sobra tan poco, la vida es tan corta y siento que apenas estoy aprendiendo a vivirla.

He conocido a nueva gente como cada año, como todos los días ocurre. estoy al fin a un mes de acabar mi semestre y a un semestre de terminar la carrera, wwuooo! cuanto quise lograr esto, y nunca creí que estos omentos llegaran, estoy cerca y no se exactamente después de eso que voy a hacer, tengo tantas ideas en la cabeza, tantos caminos que no se en que momento y como comenzar a caminarlos. Estoy feliz pero tengo ese miedo que seguro muchos hemos sentido, el miedo al después. al que va a pasar? tengo esas ganas de comerme al mundo completo pero siento que no soy capaz de terminarme una borona.

En fin quería escribir no se que cosa y aquí me he quedado.

Prometo volver pronto, no se, a seguir escribiendo cualquier tontería como siempre, y últimamente el tiempo no me da para mis tonterías o tal vez me hace falta tener el corazón roto....

domingo, 14 de agosto de 2016

No seré una hipócrita más sobre la tierra.


No voy a agradecerte que me hayas dejado rota, no agradeceré a alguien que ignoro mi dolor, jamás voy a agradecerte que me hayas obligado a sacarte de mi vida. No voy agradecer ni aceptar que te hayas ido para no lastimarme, ¿sabes cuánto me lastimaste cuando me dejaste sola? ¿Cuándo no paraba de llorar por las noches, cuando te extrañaba y no estabas? De ninguna manera te agradeceré que me hayas alejado de ti cuando yo te amaba, cuando lo único que quería era que reaccionaras, que aprendieras a amarme y te quedaras conmigo. No te fuiste por mí, no por salvarme ¡no te inventes esa farsa! Te fuiste por cobarde, por que eras incapaz de lo incapaz. Nunca perdonare tu partida, aunque encuentre un millón de justificaciones, por que bastaba una, una sola para que te quedaras y quisieras quererme. 

Podría agradecerte, si me hubieses mirado a la cara y me hubieses dicho que no me querías más, te agradecería que hubieses escupido mi cara y te hubieses dado la vuelta, que me hubieses mandado a la mierda o que me hubieses bofeteado tan fuerte con un “ya no te amo” eso te agradecería. Pero no, te fuiste y me dejaste con la idea que me amabas de que nos amábamos, ¿Dime que le decía a mi corazón? ¿Que nos separamos por que no sabíamos amarnos? ¿Que nos amamos tanto, que dolía, que rompía por dentro? ¿Que tu amor era egoísta que nunca cambiarias? Eso, nunca lo entendió. ¿Que lo hiciste por mí? ¿Quién te lo pidió? ¿Quién eras tú para decidir por mí? ¿Quién te dijo que esa era la forma correcta para salvarme? Jamás tu intención y acción me favoreció, nunca me hizo un bien, y jamás en ninguna parte del mundo, algo así será significado de amor; la gente se confunde y cree lo que quiere creer. Nadie quiere la caridad de nadie, eso no es amor. Se quiere amor, amor como tal, por amor nadie se marcha, se queda amarte de la forma correcta sin lastimarte ni herirte. Se mira a la cara cuando no puedes más, cuando eres incapaz, cuando ya no sabes cómo, se busca amor, unión, soluciones, no excusas, no problemas, no tristeza, no soledad, no abandono ni indiferencia, ni despedidas y adioses. Justo ahora yo podría estar agradeciéndote que me hubieses dicho con todas sus letras que te ibas por ti; porque ya no podías más, porque ya no querías más, porque ya no sabías como, por que te habías hartado, porque estabas cansado, porque ya no estabas dispuesto. Quizá en el momento no lo habría entendido, como hasta ahora no entiendo tu estúpida forma en la que me amaste (si es que lo hiciste) pero con el tiempo habría entendido y te habría agradecido infinitamente tu sinceridad y valentía, quizá no me habrías dejado tan sola como lo has hecho, no me hubiese seguido aferrando a ti. Sabes de sobra que no te buscaría ni insistiría un regreso cuando me has dejado claro las cosas, cuando me has dicho que ya soy la mujer a la que amas, no te buscaría y no te busque, porque de alguna forma, si me demostraste lo poco que te importe y lo mucho que te valí. Por lo menos comprendí que no te quería a mi lado a la mitad que merecía a un hombre completo que me quisiera de verdad que estuviera conmigo y fuera capaz incluso de dar su vida. Sé que mustiamente esa fue tu mejor excusa, por eso te fuiste, pero siempre me pregunte, ¿por qué no podías ser tú ese hombre? ¿Por qué? ¿Qué falto para que quisieras serlo?, ¿qué me faltaba, que te faltaba que yo diera para que lo fueras? ¿Qué? 

Una vez te dije: jamás retendré a alguien que no quiera estar a mi lado, no mentía, lo cumplí. Por lo que no seré una hipócrita más en el mundo (como odio la hipocresía) que después de romperse y superar el estúpido trauma, sale de su oscuro encierro y grita agradecimiento por las rupturas por las yagas, por todo… hipocresía, hipocresía… es todo lo que escucho de esa gente. Las lecciones son otra cosa, que si bien a veces van de la mano con el amor no siempre es así. No te odio, nunca lo haría simplemente ni ayer, ni hoy, ni mañana agradecer la huida más cobarde que mi vida haya presenciado. Ahora soy libre pero no es gracias a ti, no es gracias a que me hayas dejado. Todo lo que soy y no soy, y todo lo que deje de ser y comencé a ser todo esto es solo por mí. Siempre he sido yo quien ha decidido donde parar, donde ser, don seguir. Yo soy la que decide. 

Querido ya todo es pasado. No hay nada de ayer aquí. Puedo sonreírte sinceramente, juro que no hay rencores, me agradezco el tiempo que te di y que me di, para salir del hoyo en el que me dejaste, me agradezco mi paciencia y el tiempo para escalar, me agradezco no haber corrido y aceptar que me dolías profundamente. Recorrido nuestros errores y esperar aunque hubo veces que creí que no podía más, mírame aquí estoy tan fresca como ayer, con la sonrisa en los ojos y los dientes para morder la vida y comerme lo que se me atraviese… 

y agradéceme toda tu vida que te haya regalado la mitad de mi vida, la mitad de mis lágrimas con las que hice un océano para ti, para que vengas a ahogarte el día quieras… por ejemplo; cuando vuelvas a recordarme y sientas mi hueco en tu lado izquierdo, y sepas que era yo quien una vez te dio vida. 



¡¡¡Felicidades tienes una ex preciosa.!!!

jueves, 9 de junio de 2016

He pensado...


He pensado que podría desplegarme
entre las alas de sus piernas
que podría hundirme en las yagas de sus heridas
y flotar sobre su sangre.

Desplegar esas cortinas de mi ventana
que hace tanto tiempo
que el sol no toca mi cuerpo.

He pensado que podría destruirte 
en las palmas de otro amante. 

Mientras me desvisto frente a la ventana
del edificio más alto de la ciudad,
y alguien intenta tejer de nuevo mis alas
tras mis espaldas.

He abotonado su chaqueta
para que no sienta el frió amanecer
de mis brazos
cada vez que me toque.

He suprimido recuerdos 
que con los dedos había acariciado
por tanto tiempo.

He pensado que podía
deslizarme por cada pliegue
de su piel y confundirme entre sus manchas.

He pensado que podría rasgar tus sabanas
con mis espinas
y anestesiar la parte izquierda de mi pecho
con el sorbo de una lágrima.

Regalarle mis pupilas una noche
y olvidarlo por la mañana.
Dejarle mi cuerpo
y regresar por el cada semana.

Suicidarme con su boca
y olvidarme que un día fui humana.

Perderme detrás del espejo
para no volver a reconocerme,
olvidar los destrozos y trozos
en los bordes de su cama.

He pensado que podría 
olvidarme
en otro cuerpo,
en otras manos,
en otra boca.
He pensado que podría…

sábado, 21 de mayo de 2016

No me arrepiento.


No me arrepiento de haberte besado siempre como si no fuera haber un mañana, porque mi boca sabía que algún día me harías falta. No me arrepiento de haberte obligado a hacer cosas que no querías, porque ya no las harás más conmigo. No me arrepiento por haberte emborrachado algunas noches para que te quedaras a dormir a mi lado, porque mis noches contigo estaban contadas. No me arrepiento por haberte hecho enojar cuando quería abrazarte todo el tiempo por las calles, porque nunca nadie nos volvería a ver juntos, ni enamorada de ti. No me arrepiento haber dejado amigos, tareas y otras cosas que hacer por estar contigo, porque he perdido más tiempo olvidándote. No me arrepiento por las veces que me dejaste plantada y aun así me quedaba esperándote horas y tú nunca llegabas, porque te espere meses sabiendo que tú nunca volverías. No me arrepiento de aquella últimas vez que prácticamente te obligue a tocarme, porque sabía que nunca más volvería a ser tuya. No me arrepiento. Lo siento.

sábado, 30 de abril de 2016

Siempre en el mismo lugar


¿Recuerdas la última vez que dijiste adiós con un quédate enganchado a la palma derecha que se despide?

Vamos. Esa vez que pusiste dos dedos en tus labios para recordar aquel beso, o cuando no le echamos azúcar al café para saber que el día no puede ser más amargo o más fuerte que eso. Incluso el dolor que ya conoces.

De nuevo: ¿Recuerdas la vez que corriste tanto que luego ya no podías ni entonar la primera silaba de una palabra? ¿El jadeo desesperado que te hacia recostarte? Como si llevaras horas haciendo el amor. Pero luego ya nada, solo corrías.

¿En qué pensabas mientras lo hacías? ¿Por qué corrías?

¿De qué escapabas?

Más simple: Ve al día en el que bailabas como tonto porque acababas de besar a la mujer más hermosa del mundo (eso decías tú), y ni tú mismo te lo creías.

Mejor aún, la vez que te dijo te amo y te preguntabas si era contigo o seguías en cama, en el sueño de anoche.

Como el día en que te preguntan ‘’ ¿dónde te duele?’’ y señalas tu pecho, su nombre, su foto. Y aun así, nadie te entiende.

Y escarbarse la piel, sólo para descubrir que más abajo hay huesos, que no estamos hechos de ramas. Que adentro no hay mariposas.

¿Qué quieres contar luego de arrancarme las alas y echarle alcohol a las heridas?

¿En qué lugar quedamos al irnos por cada lado? Fíjate, nuestra calle es redonda. Sin esquinas, sin una parada.

Informe de partida


No recuerdo la última vez que llovió en esta ciudad.
No siento la brisa, ni el sonido de los carros cuando pasan a toda velocidad por mi ventana.
Tampoco tengo un calendario. Ojalá alguien me diga qué día es hoy.

Ya no me sabe a nada el desayuno, el almuerzo se enfría, la cena no la hago.
Ayer vi tus fotos y luego ya nada. Todo siempre es eso: nada.
Leí el mismo libro, memoricé las mismas frases, me duché a la misma hora, y tú nada que llegabas.

Se marchitaron las flores que trajiste el año pasado, tu plato sigue en la mesa desde aquel Febrero, y no he movido nada de su lugar. Ni siquiera a ti de mi pecho.

Parece que desde tu partida todo fue tras de ti. Menos yo.

Pienso que un tren te ha llevado, que olvidaste cuantos son los pasos que debes dar para llegar, que seguro perdiste todo y piensas recuperarlo para no volver sin nada.
Me gusta pensar que no te espero. Que ya me he dado por vencida.

Más que pensar, convencerme.

Ya nadie pregunta por ti desde que no hablo. Quiero reservar todas las palabras por si vuelves, tengo tanto que contarte.

Todo sigue igual, para que no te extrañes.

Menos yo.

jueves, 28 de abril de 2016

Quiero que sepas, que te he mentido.


Quiero que sepas,
que te he mentido,
que nunca pensé en irme
que me dolió dejarte
que cuando di la vuelta
me costó disimular,
que lo que menos quería,
era mirar a otra parte.

Cualquier lugar es demasiado grande,
demasiado vació,
demasiado infeliz,
cuando no tienes a ese alguien
que lo recorra contigo.

No sé qué piense el destino
Pero qué triste verano
se me asoma por los hombros
cada vez que no te siento
abrazándome las manos.

A lo largo de los años
se han perdido muchas vidas
se han ahorcado las canciones,
fusilado margaritas,
encendido los cigarros
estallado corazones,
derribado habitaciones,
maldecido despedidas
y nadie ha podido nunca
a lo largo de esos años
encontrar respuesta a como,
olvidar a un ser humano.

Quiero que sepas,
que te he mentido.
Que aquella ocasión,
sí me pasaba algo
que me dolió la carta
que nunca me escribiste.
que llore, pero a escondidas
cuando tú mismo dijiste:
que ya se te había olvidado
la sensación de aquel primer abrazo.

Que me enfade aquella noche
en la que tú te reíste,
y cuando dije no importa,
Pensé todo lo contrario.

Irme fue, sin duda alguna
como intentar escapar de una cajita de arena
que se mueve y que te empuja al final de sus adentros
después se volvió reloj
desde entonces he vivido
atrapada en el recuerdo
de un amor al que,
yo pienso
–le hizo falta mucho tiempo-

Y es que lo hicimos tan mal
que el hecho de imaginar
lo que no pudo haber sido
si no hubiésemos nosotros
creído que amar es guerra,
duele más que el de pensar 
que hoy este ciclo se cierra
y no podremos si quiera decir
que fuimos amigos.

Quiero que sepas que te he mentido
porque ocultar la verdad
también me hace mentirosa,
y yo me quede callada 500 amaneceres,
no importa si ahora ya es tarde
necesito que te enteres:
las calles antes de ti
solían ser concreto y polvo
una gran pista de baile
que no era más que un adorno
en un funeral de gente
que habían matado sonrisas
a costa de un par de besos
que no sirvieron de nada
y el Ada de los deseos
me cumplió con tu llegada.
Lo que ahora después de ti,
prefiero no hablar de eso.

Me quedo con las sonrisas
de nuestros viejos veranos.

Que he sufrido lo confieso,
pero más mentira es,
decirte
que ha sido en vano.

domingo, 10 de abril de 2016

No digas que no puedes.


Por favor abrázame
no me dejes caer
no destroces mis dedos,
no digas que no puedes.

No me mates.
No me olvides.

No te drogues con mis cenizas
no dejes mi recuerdo en los bares.
No compares mis manos
No midas lo grande de mi amor.

Guarda mis lágrimas
en el último vaso que tome.

No destroces mi ultimo recuerdo.

Recuérdame.

Guarda las cartas con los besos
que te envié.
llámame por las noches
en tus sueños,
en tú locura,
llámame, llámame, llámame...

Ámame aunque no haya espacio.
No digas que no.

No barras mis despojos.
No me tires al mar

no ahogues mi ultimo suspiro.
No rompas la última ala.
No golpees mis sentimientos.
No me hieras,
no lastimes mi fragilidad.
Por favor,
No me lastimes.

jueves, 31 de marzo de 2016

¿Ahora que?


Y ahora qué?
Todos se piensan que estoy bien
y en verdad te echo de menos sin parar

Y ahora qué? dime, cómo se logra olvidar
algo que no tuvo lugar.

Y lo hemos hablado un millón de veces
nos irá mucho mejor así.

Lo hemos hablado
tú por tu lado y yo por el mío.

Y aun así,
qué hago yo ahora con un millón de besos
que no me dio tiempo a darte aquella vez.

Y dicen que todo lo que empieza acaba
y esto terminó sin comenzar.
Y ahora qué ?...

domingo, 27 de marzo de 2016

hartazgo


No es culpa tuya que haya retrocedido ocho meses atrás, incluso puede ser normal, después de ver el adiós sin parabrisas, no es tu culpa que yo me haya enamorado de ti, no es tu culpa que no pueda olvidarte, ni siquiera es culpa mía, simplemente no se hacerlo. Es terrible vivir así, he vuelto a verte a lado de mi cama y no sé, si, son mis deseos, mis ganas o simple recuerdo. Te abrace después de tanto tiempo, creí que después todo seguiría su marcha, pero no fue así, todo volvió. Todo. 

Acabo de romper contigo, acabo de decirte adiós. No es tu culpa, yo quise ver a mis demonios a los ojos y termine por revivir a los moribundos. Me siento tonta, esta vez si quiero escapar, quiero correr no importa a donde, estoy desesperada y estoy consciente más que nunca. Te echare de menos tanto tiempo más; cambiare cada cosa de lugar, borraré al fin las conversaciones viejas, sin leerlas. Romperé las cartas, no es tu culpa que quiera desprenderme de ti. Pero mi amor tengo que aprender... Te seguiré queriendo, te seguiré pensando pero ya no te lo contare, y cuando por fin te haya olvidado, cuando por fin lo logre, no lo contare, no lo escribiré. No me acordaré de hacerlo. Dicen “que olvidar, no es cuando escribes que le has olvidado sino el día que dejas de escribir sobre ello”. 

Hay algo que tengo en la garganta atorado y se llama -hartazgo- que me obliga a dejarlo todo, y empezar de nuevo, dispuesta a todo. Harta de llorarte por las noches, de soñarte cada puta madrugada, harta de cerrar mis puertas al mundo que esta allá fuera, harta de quererte como una vil idiota, harta de este puto tiempo que ha valido mierda, harta de esperar que las cosas lleguen por su cuenta, de dejarlo al tiempo que se le olvida todo. Harta de verte girar todos los días y llorar a tus espaldas. Harta de morderme las ansias yo sola. Harta de verme todos los días al espejo y verme oscura. Harta de sonreír con tu recuerdo atravesado en mi boca. Harta de lamentarme tanto, de ser la maldita ilusa de este cuento. Harta de preocuparme por quien ya no existe en mi vida. Harta de sentir que puedo perder algo que ya no tengo, que nunca tuve. Harta a mi miedo. Harta de este amor. Harta de mí, de las noches de insomnio, de toda la jodida ausencia que me dejaste cuando te conocí. Harta de no agarrar todo lo que me dejaste e ir allá fuera y saborearlo, harta de mis lágrimas, del dolor, de sentir, de no sentirte. Harta de este corazón roto y esta mirada marchita, harta de estos labios que ya no mojan, de esta lengua que ya no juega, de estas manos que ya no tocan, de esta boca que ya no habla, calla. Harta de este amor, mi amor. Harta de ahogarme en él sola. 
No es tu culpa, es mi vida.

jueves, 24 de marzo de 2016

Por favor


No te vayas , por favor, no lo hagas.No te vayas sin volver la vista atrás,
gírate y mirame de reojo, por que yo también lo haré,
como si fuese la primera vez que te viese,
con las mismas ganas,
con el mismo amor.

No te vayas, por favor, no lo hagas.
Mírame tu también, por favor,
mírame,
como si pudieras hacerme el amor sin tocarme,
como si pudieras amarme sin porqués.

No te vayas, por favor, no lo hagas.
No me dejes perdida,en medio de la ciudad de las
almas sin rumbo.
preguntándome por qué cuanto más me esfuerzo en olvidarte,
más te recuerdo.

No te vayas, por favor, no lo hagas.
Girate,
mírame,
acércate,
y bésame como nunca,
como siempre.

Quédate aquí, conmigo,
mano a mano,
cuerpo a cuerpo.
Follando a pelo toda la poesía
que nos invada el invierno
aunque perdamos después el amor


de tanto hacerlo.

-Ary

lunes, 21 de marzo de 2016

Primavera


La primavera no siempre es lluvia de flores.
también trae las esquinas rotas de Benedetti 
también arde el invierno, y quema. 
La primavera también trae la lluvia de los veranos
los abrazos del invierno que lograron tocarla
las alas rotas del pasado 
las promesas sin cumplir 
que nos prometimos en otoño.
La primavera no sólo es sol y mariposas,
también es el sabor de tus labios 
arropándome la piel.
Es soledad en los pliegues de mi cuerpo.
trae la escarcha de recuerdos
que filtran en las gritas que quedaron.
La primavera también tiene flores bellas 
que ya no echan raíces,
que han perdido pétalos,
que se han marchitado 
entre todas las estaciones.
La primavera tiene flores
que no van a volver a florecer.

lunes, 14 de marzo de 2016

Lo cierto es que te quise.



Te espere tres largos meses sin darme cuenta, tres meses que hasta entonces no había ocurrido nada y fue ahí, en ese momento en que lo descubrí, me descubrí; triste y apagada, esperándote en el último rincón de la esperanza con apenas un rayo de luz tocando mi oscuridad. Y no fue hasta entonces, en ese instante que sin ganas tuve que aceptar que te perdí, que debía buscar fuerzas, que lo único que realmente vendría con el tiempo y a quien tenía que esperar era a la resignación y más tarde el olvido, que no podía seguir manteniendo mis manos en puños y te solté, poco a poco muy despacio y con delicadeza deje que por fin empezaras a diluirte entre mis dedos, mientras mis lágrimas decían acompañarte porque no soportaban que te fueras, que te dejara. 

Cuantas veces caí llorándote, cuantas veces quise llamarte e ir a tu casa y buscarte pero ¿a qué iba? ¿Qué iba a decirte? llegaría con todo mi amor pero sin palabras, sin motivos. Cuantas veces, cuantas noches te añore en mi piel, en mis brazos, un poco de ti sólo un poco. Nunca estuviste. Cuantas veces desperté viendo mis manos vacías si nada a que aferrarse, te había soltado, por fin te había soltado y cuanto me pesaba haberlo hecho, ya no despertaba con los brazos estirados buscándote en mi cama, mis manos permanecían atadas a mi pecho en el único lugar donde me quedabas, no sabes cuánto te amé, cuanto hubiese querido quedarme contigo. No se pudo. 

Si te quise, te amé de todas las formas posibles. Si, habría sido capaz de continuar en ese infierno si hubieses vuelto a sostenerme con la punta de tu uña. Si, habría aguatando los cien años de soledad contigo, del libro que te llevaste. Habría soportado tu inseguridad de no saber si me querías a tu lado o no. Habría soportado oírte decir que no sabías si quedarte o huir. Habría soportado y aceptado el maldito vaivén de las inseguridades. Me habría quedado con todas las dudas y sin una sola certeza. No pasó nada, no sé si por suerte o por desgracia. Lo cierto es que te quise, y muchas veces te quise de vuelta, y a veces le pedía al cielo que llegaras a levantar cada pedazo y me construyeras de nuevo que me abrazaras tan fuerte sin romperme. A veces me llenaba de emoción pensando que te vería. Me volvía loca y sonreía, bailaba sobre la cama; te imaginaba llegando desde la esquina y yo corriendo a saltar sobre tu cuello. Me imaginaba que por lo menos te encontraría en algún lugar y podría mirarte de lejos. Tu tan lejos de mi escapando de mi vida como la última vez que vi tu cara en la carretera. Nunca paso nada, mi emoción y mi sonrisa eran balas a mi entereza al paso de las horas del día. Creía que volveríamos, que en los primeros meses habíamos recapacitado y que nos daríamos cuenta de nuestros errores, que nos daríamos cuenta que de verdad nos amábamos y entonces nos volveríamos a tomar de las manos y comenzar de nuevo, no desde donde nos quedamos, desde cero desde donde no existe nuestros errores del pasado, donde tú me vuelves a conocer y yo te vuelvo a conocer y nos volvemos a enamorar. Si, los primeros meses pensaba que eso pasaría pero no era así. Tenía fe, de todo, de lo que nunca creí, de lo que jamás volvería a creer. Estaba llena de fe, una fe que te hace creer, y, creer no era crecer. 

Te espere tres meses. Si, tres tontos meses, no sabía que te esperaba que te seguía esperando todos los días, que te esperaba con ansias, con ganas. Y no lo sabía y tú tampoco. Me engañe creyendo que había dejado de hacerlo desde mucho antes del último día en que te viera, era una mentira que ni yo misma supe reconocer… te espere tres meses, y ahí supe que tu no vendrías, que los caminos se nos habían borrado con tantas lágrimas; había hecho ríos y tú no sabías nadar, habían crecido arbustos y hiedras enredando y amarrando nuestras ganas, habían espinas que rasgarían nuestra piel. Entonces, hasta entonces me di cuenta que esperarte era una esperanza inútil donde mi fe termino por desbordarse por todas las coladeras de la ciudad. 

Te espere justo hasta aquel día que leí aquel tonto comienzo de un libro, un 9 de noviembre. Esa mañana por alguna razón pensé tanto en ti, más que nunca, más que siempre. Esa mañana recordé que ese mismo día, cuatro años atrás te había abierto mi corazón y te había contado un par de heridas. Recordé que tenía un libro; por la noche en cuanto llegue a mi cuarto, lo leí de principio a fin. Aquel libro lo había empezado con una de mis derrotas para continuar con una victoria. Ahí estábamos tú y yo, y mi miedo, y los errores detrás de una historia a la que quise ponerle colores. Me encontré a mí: tan fuerte, tan decidida tan segura de sí, ahí estaba yo, sólo en unas páginas. Esa mujer había dejado de existir, no del todo pero una parte de ella estaba rota, ¿Cuándo fui capaz de entregarme toda a ti? ¿Cómo me atreví a dormirme en las palmas de tus manos? Con que coraje ponía mi confianza en ti, ¿cómo me abandone pensando que tu cuidarías de mí, que me protegerías? vamos, no había cambiado tanto, en el fondo nunca perdí mi esencia, solo me desmantele, baje la guardia y tire mi armadura cuando quise que te dieras cuenta que no había nada más que me importara que tú, avente el orgullo a un lado y te mostré mi debilidad. 

Cuando termine de leerlo fue el preciso momento que supe que te había estado esperando todo ese tiempo. Y entonces se me vinieron todas las mentiras que trajiste contigo desde el principio, y me pregunte tanto ¿Por qué? Me preguntaba tantas cosas, recordaba cada mentira y llegue a pensar en una sola conclusión: te sentías tan poca cosa a mi lado, te sentías ruin como persona y quisiste hacerme sentir a mí así, eso era la igualdad para ti. por eso tantas mentiras inventadas que me destrozaron, que me hicieron sentir miserable cuando lo único que te había ofrecido era mi confianza y sinceridad, sólo las usaste a tu antojo y terminaste haciéndome sentir como tú, lo cruel no es que lo hicieras sino que solo pudiste hacerlo porque yo te lo permití, eran tantas cosas y yo me sentía desesperada por que me escucharas, porque me voltearas ver, que te dieras cuenta que te amaba y que me daba miedo perderte, que también me estabas perdiendo, o que me gritaras a la cara que ya no me amabas o me sujetaras a tus brazos para salvarnos, pero nada, ni una ni otra, solo estaba en él vaivén de un amor sin salida y yo no sabía qué hacer, te amaba demasiado; me sentía impotente por no poder estar a tu lado ni irme, no quería rendirme no sin antes de que me dijeras que ya no sentías nada por mí, pero no, solo te fuiste sin más. Sin saber nada con certeza de tus labios. 

Te amé con todos tus defectos y después de todas las mentiras. Y creo que uno de los motivos fue que creí en tus ganas de ser una mejor persona de mejorar y aceptar tus errores, había puesto toda fe en ti, creo que fue cuando tire esas barreras de las que tanto te hablaba que no me dejaban pasar por que sentía que tenía que protegerme de ti, porque me sentía atacada por ti , y fue ahí donde quise mostrarte que éramos iguales que yo también era débil, que yo también sabia llorar y podía llorar a tu lado, que yo estaba contigo. También te lo dije con palabras pero creo que nada de lo que hice o dije sirvió. Recordé cada una de tus mentiras…

Un día, en las escaleras de la estación del metro nos detuvimos y nos miramos a los ojos me besaste y me abrazaste fuerte, apretándome a tu pecho, me preguntaste ¿porque yo? ¿Que hice para que una chica tan bonita, para que tú te fijaras en mí? Y luego dijiste: -Algo debí haber hecho en la otra vida que me lo está recompensando. Yo me reí y te dije que eras un exagerado y que no sabía que habías hecho, pero que justo en ese momento yo te quería. - creo que eres diferente a los demás. Sabes, soy verdaderamente afortunada de haberte encontrado a ti, en una ciudad entre tanta gente, no pensé encontrarme a un chico como tú. Por eso creo que soy afortunada, porque existes tú. 

Después de ese día por fin empecé a trabajar en aceptar que todo se había acabado, transcurrían mis días aún más solos, aún más tristes. 

Recuerdo que al principio de nuestro rompimiento, fue como haberme quedado en shock por un tiempo, habían sido tantas cosas… no sentía, estaba harta, me dolía pero me sentía libre; por fin. y nada, a la vez perdida… sabía que te perdía, que me perdías. Y no sabía qué hacer, tampoco estaba dispuesta a volver, no al mismo campo de guerra que no ganaría, pero no quería rendirme, no quería saberte muerto lejos de mí, no quería verte victorioso sin mí, mientras yo lloraba mi muerte. 

Pasaban los días y yo estaba terriblemente abandonada al capricho de la vida, no tenía motivos para llorar pero tampoco los tenia para sonreí, mi mente y corazón se estaban colapsando. Sentía ese nudo en la garganta que raspa, un mar por dentro que me ahogaba pero que no podía expulsar, esa misma fuerza de las olas del mar me mantenían con fuerza. Y así, durante el primer mes. Después poco, a poco fui saliendo del sochk que me mantenía insensible. Fui despertando de aquel sueño extraño que me mantenía caminando con los ojos cerrados. De pronto estaba de nuevo en mi realidad, lo veía todo, ya no estabas tú, podía sentirlo todo, tu ausencia quemándome las entrañas, las últimas palabras arañándome los ojos, la sentencia del olvido rasguñando el corazón. Me perdí unos días, no sé cómo ni en que preciso lugar pero cuando me encontré de vuelta, estaba sola, entre tanta mierda en medio de un basurero lleno de porquería, estaba sola, me habías dejado sola. Prometiste que pasara lo que pasara nunca me dejarías sola, me rompiste y te fuiste como cual cobarde huye de su crimen, no te importo nada, no te importaron mis heridas, me dejaste ahí tirada con todas mis heridas abiertas y sangrando, fuiste inhumano conmigo. No estabas, ¿Cómo iba a lograrlo? ¿Cómo lograría sobrevivir sin ti? Estaba muerta, no importaba que aun respirara, estaba muerta. Me sentía muerta y quería estar muerta de verdad. 

Después, no hubo un maldito día que no te llorara, que no te pensara, que no quisiera arrojarme del primer puente que veía solo para detener el dolor, quise odiarte busque todos los motivos para odiarte, solo conseguí herirme más, era imposible, mi amor era más fuerte. Mis días fueron tristes, me levantaba de la cama porque sabía que tenía cosas que hacer, pero las calles ahora también conocen mis lágrimas, los andenes, y hasta la gente que nunca conoceré. 

No sabes, como odiaba las imágenes con frases de que el pasado ya no sirve. Que hay q seguir adelante, odiaba que tu pudieras creer en ellas, odie todo lo que me recordara que tú y yo ya nunca. Que tú y yo éramos ajenos, odiaba cada cosa que impulsaba a decir adiós y alejarme de ti. Odiaba ver que ambos éramos pasado del otro, que no volvería besarte, ni escucharte decirme te amo, ni yo podría volverlo hacer. Todas las mañanas y las noches junto a ti eran pasado. Odiaba que no hubiera recuerdos buenos, odiaba que solo hayan existido momentos, momentos bellos que duran un cerrar y abrir de ojos. 

Como a los dos meses me empecé a mentir; te olvidare, todo ira mejor, ya casi te olvido, ya no te pienso ni te extraño tanto como antes. Pronto ya no me acordare ti, dejare de escribirte, y brincare como loca, daré vueltas de felicidad como siempre lo he hecho hasta marearme. ¡Mentira! no había día que no estuvieras en mi cabeza, todas las putas horas del día eran tú, mis noches eran velas encendiendo tu recuerdo a lado de mi cuerpo. Trataba de sobrellevar tu ausencia, sin mucho existo, tratando de comerme mis mentiras, hasta aquel día que me di cuenta que me estaba mintiendo, a los tres meses, y decidí desnudarme ante el huracán, me rompí la careta, y me expuse a todo tipo de dolor sin armas, completamente desnuda para no esconder nada. Volví a ser la cucaracha que pisaste mientras huías, volví a estar debajo de tu zapato sin que supieras que me estabas aplastando el cráneo, fui la cucaracha que da asco de ser. Y así, sin ropaje camine por la hilera del nunca más, esperando encontrar resignación pero sin buscarla ya, ya nada podía herirme más, ya daba igual, si me atropellaban o quitaban la piel con un pela papas, cualquier dolor era pequeño. Mientras transcurría el tercer mes, había algo que si me aterraba y de lo que quería huir pero era imposible –Diciembre- por primera vez en mi vida diciembre me daba miedo, sentía que me comería el alma, tenía terror que llegara, quise que noviembre fuera para siempre, que fuera eterno. Temía encontrarme con cada recuerdo tuyo, temía que diciembre significaras tú. Y bueno el tiempo no para y diciembre llego, y el miedo en algún lugar se extravió, estaba viviendo diciembre completamente, si no fuera porque me faltabas tú. Diciembre no significabas tú, diciembre significaba yo. Que nadie significaría diciembre si no lo que ya significaba mucho antes de ti y que solo eso significaría siempre y cuando perdiera significado no sería por alguien si no por algo en lo que deje de creer. Si, había recuerdos, pero había recuerdos que nunca nos pertenecieron, había momentos que no volverían ni siquiera en recuerdos. Ese diciembre solo significo un año atrás y un futuro despedazado, le llame -el último suvenir-, porque era el último mes que me atropellaría con recuerdos y momentos firmes, con promesas, ese mes acabaría con tu fantasma rondando mis días. Era el último mes que jugaría sola, a quererte atrapar para encerrarte en una botellita y me cumplieras mis deseos de que te quedaras a mi lado, de que volvieras a amarme. Era el último mes que serías figura y forma para mis ojos y serias tangible a mis manos. 5 meses, ese diciembre solo había significado un bonito 5, la mitad de 10 que no alcanza a pasar. 

5 meses y tú reapareces así como los fantasmas, ¿para qué? No lo sé, me recuerdo sudando y temblando y la voz cortada, 5 meses y he olvidado tu voz, 5 meses y no he escuchado la vos de quien amo, solo un extraño al otro lado del teléfono, 5 meses y no he parado de llorar. 5 meses y me sigo sintiendo tonta de tanto quererte, 5 meses en los que ya he dejado de intentar olvidarte, nunca lo quise hacer y cuando quise no pude, ahora vivo con este amor, resignada a que el decida abandonarme a mí, 5 meses y me haces sudar y temblar sin mirarte, sin tocarte. ¿Para qué habrás llamado? ¿Querías volverme a romper? ¿Querías cumplirte tu capricho? Esos que nuca quisiste cumplirme a mí. ¿Querías saber de mí? ¿Querías escuchar mi voz triste y desganada? ¿Querías volverte a burlar? ¿Querías que no olvidara que existías y que no podía olvidarme justo ese día? Nunca te he olvidado ni un minuto. ¿Querías escucharme llorar? No sé, y nuca lo sabré. ¿Qué me habrías dicho si te hubiese contestado la primera llamada? ¿Qué te habrás callado? 

Y así el tiempo paso entre recuerdos y preguntas sin respuesta, entre verdades descubiertas y dudas infinitas, sin certezas de nada. 

Llego enero, y yo, enamorándome de nuevo, del mismo hombre, de la misma herida, aceptando a quererte toda la vida si tenía que ser así, mandándote besos por las noches, cantándote desde mi ventana, contándole mis historias a las estrella para que te las platicaran, abrazando el viento… Que he aprendí a quererte sin tenerte a distancia en silencio y en secreto. Aprendí a reprimir mi amor, a amarte en silencio, deje de correr y comencé a caminar contigo, aunque lejos de ti, a veces me sentía feliz, te amaba y era lo único que me bastaba, te amaba secretamente y me sentía plena ya no importaba cuanto tiempo te llevaría en mi corazón, lo que sentía era real y grande que no se acabaría pronto. Me bastaba con solo amarte yo, que aun a pesar del tiempo y de las cosas el amor en uno de los dos aún existía, seguía vivo. No importaba que tú no lo supieras, porque igual te daba igual. Ni siquiera importaba saber que tú no me querías o que había alguien más, dolía mucho, pero era lo más normal, que rehicieras tu vida; a veces solo me bastaba con soñar que me leías aunque no lo hicieras, sabía que no podías hacerlo, pero yo sosañaba que me leías y te escribía. 

Había llegado enero, y si, los recuerdos se habían quedado atrás ya no había momentos que recordar este año, ya no habían significados de días. Pero todo lo demás seguía intacto; el amor, la usencia, las ganas, todo estaba en el mismo estado, la melancolía por las noches, las lágrimas que caen en silencio a escondidas. Te seguía extrañando, te seguía amando, te seguía llorando pero la resignación por fin me había abrazado, susurrándome que ella sólo era el primer paso. 

y así, comencé a caminar sobre Febrero... algo seguía tan vivo que estaba matando una parte de mí, algo siempre me detenía, cada paso era un retroceso, y ya no quería seguir así, después de estos meses quise seguir mi vida, quise ser egoísta y dejar atrás todo con frialdad, todo aquello que había sentido, tenía que ser mi impulso para seguir, y busque esos momento que me pudieran inducir a la rabia, al coraje, a las ganas de sacarte de mi vida de la peor manera, si estaba enojada, después mucho tiempo había logrado enojarme contigo. Aunque mi enojo no duro mucho pero me impulso a continuar, no podía estar enojada contigo, algo había que no me lo permitía; ya habían sido muchas peleas y enojos contigo como pelearme y enojarme a distancia de ti, era ridículo y gracioso a la vez. Y parecía que lo estaba logrando, iba poco a poco, muy despacio, pero por primea vez estaba avanzando hacia adelante, me detenía pero no retrocedía, muy lentamente iba pasando de la resignación a la aceptación. Comenzaban a tener un poco de sentido mis días comenzaba a sonreír desde el alma, a disfrutar. Pero la vida siempre tiene un As bajo la manga, y te hace saltar un voladero de un puente a otro, te quita todas vendas de los ojos y te enfrenta a tu realidad, viene a romper con las dudad que se quedaron en limbo, viene y te muestra todos los días que han pasado y aunque no parezca y aunque no los sientas, el tiempo pasa, las cosas cambian, todo empieza a moverse, a ampliarse, a reducirse y te das cuenta que las piezas ya no encajan en ese mismo espacio. Lo había aceptado pero hacía falta cerrar el adiós… 

Lo cierto es, que aunque mis palabras ahora suenen un tanto amargas y parezcan frías algún día en algún tiempo sabes que fueron fuego y ahí en el pasado, ahí te amo ¿o se debe decir te amé? no sé, pero este ya es otro tiempo, ahí del otro lado te amé con todas mis fuerzas. Estas palabras pueden parecer duras y calculadores pero en el fondo no son más que un escrito más. Justo ahora no sé, qué podría suceder, que debería sentir por ti, que no debería sentir. Lo cierto es que solo existe un solo sentimiento... Lo cierto es, que si estuve contigo tanto tiempo fue por algo, y por algo han merecido todos estos escritos y cada lagrima, no me arrepiento de nada ni siquiera de permitirme heridas. Quizá un poco del tiempo. 

En el fondo siempre quise un amor así; si, de esos que se acaban sin más, de esos de los que nuca vuelves a saber y no vuelves a ver. 

De esos que después de mucho, mucho tiempo te vuelves a encontrar en el lugar menos imaginable. Y justo ese día, el día que se vuelven a encontrar, justo en ese momento acaba todo.


domingo, 6 de marzo de 2016

Un acto suicida.


Como no iba a doler, si lo amaba. Como no iba romper en llanto por última vez, o todas las veces que fuera necesario, si una parte de mi corazón se seguía quedando con él. Como no iba volver la tristeza, si un día de risas se rompían en despedida.

Como esos actos suicidas que por mucho que te maten, todavía eres capaz de revivir para volver a ponerte la soga en el cuello; 
Es de suicidas regresar a los lugares de donde sabes que no vas a querer irte pero a donde ya no perteneces, es del amor atreverte a saborear los últimos abrazos sin pensar en el hueco que habrá después de ellos. Es de románticos, recordar el beso que nunca llego a ser, como el último. Es de imbéciles creer que no pasa nada mientras te ayuda a cruzar la calle, mientras vuelves recorrer la ciudad de su mano y finges que no pasa nada, que es normal. Es de amnésicos, volverte a enamorar de la misma persona. Es de tontos, mirarlo a la cara y gritarle te amo sin pronunciar una sola palabra. Es de idiotas mirarte en sus ojos y no abalanzarte a su boca. 

Es ilógico que al querer cerrar la última puerta se habrán todas las ventanas.

jueves, 3 de marzo de 2016

"Lo que con los años he aprendido"


"Que hay distintas flores en un mismo ramo
que no tienen porque llevarse bien.
Que si tú me dices ven
e inmediatamente lo dejo todo,
es porque no había nada que dejar antes.

Que una ruptura es una muerte
donde puedes ver al difunto burlarse de ti.
Que hacerse inmune a la fragilidad
es morir cada día de crudeza, sostenibilidad y hierro,
que por la grietas también se respira,
que hay que romperse para coger aire
que por querer ser siempre de alambre
uno atraviesa mi corazón.

Que ningún perro merece morir
por culpa de la puta rabia.
Que si no te vuelven a buscar
después de mandarte a la mierda,
si no te enseñan a llorar lo mordido
sin abandonarte del todo, nunca han estado contigo.
Que es de inútiles confundir maldad con torpeza.
Que yo me rió a otro volumen cuando somos tu y yo.
que tú y yo somos un ejército y nosotros
un peligro inminente de fractura.

Soportemos la grieta.
Que olvidar de dónde vienes es no saber a dónde ir
que a veces las cosas no salen bien
porque no les estamos abriendo del todo las puertas.

Que la gente más triste es la que siempre está contenta.
Que algo más triste que dar pena, es dar miedo.
Que si te está matando no puede ser amor
ni mucho menos de tu vida.
Que el amor nunca debería ser un columpio
que con el paso del tiempo sirve de soga,
un tobogán que tras la risa te lleva al infierno.

Que un, es que yo soy así, no justifica que seas así.
Que a veces arreglarse para salir,
habla más de repararse, que de ponerse guapa.

Que siempre habrá relaciones
que serán como un chicle
y tendrás que aprender a masticar
una bola insípida que no te puedes tragar
o escupirla.

Que los equilibristas caminan a pasos cortos.
que avanzar a grandes pasos es retroceder a zancadillas.
Que las historias intensas
son algodones de azúcar
imposibles de acabar.

Que nunca fue un problema aceptar el caramelo de un desconocido,
que lo grave es aceptar las migajas de quien conocemos.
Que lo que intento decir Antonio oveja
es que la chica de ayer es la de hoy y la de mañana,
que follar es una fiesta y no un medidor de egos,
que querer es cosa de uno,
que lo único que debería darnos miedo a perder
es la salud.
Que las personas no se pierden
las personas solo se alejan o se acercan.
Y por encima de todo que hay que saber cuándo rendirse;

¡NUNCA! Nunca, nunca, nunca, nunca…"

-I. X

viernes, 26 de febrero de 2016

Báilame el agua



Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atada con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente que me queme por dentro
Que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonta.
Perdóname…
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí, traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido, sueña feliz.
Dame la llave de tus oídos, toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor hasta reventar.
Sé, yo misma y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
SAL, NIEGA TODO Y DESPUÉS VUELVE…

-D. V.

miércoles, 24 de febrero de 2016

El día que uno cree que había llegado.


Y ahora se supone que debo comenzar, pero no sé por dónde. Quisiera gritarle al pasado con toda mi rabia. Que sepa que me marchito. Antes que todo, que no soy culpable de su incapacidad de sentir y de amar, pero no importa, sé que ya nada importa que solo hay un camino enorme frente a mis ojos y que no sé cómo comenzar a caminarlo.

Pero sé que no volveré atrás por mucho que ame, no volveré a los brazos vacíos que muchas veces me lastimaron, ni a lo besos fingidos que tanto tiempo me creí. No volveré a ese lugar donde lo deje todo, y como despedida solo escuche que nunca había dado nada ni había estado ahí. Cuando sé que estuve hasta en los momentos que no fui invitada, en los momentos que fui un cero a la izquierda. No volveré.

He aceptado que ese paisaje de ruinas solo puedo mirarlo desde lejos y desde lo alto. Que todo lo que deje ahí, es parte del ayer y que todo lo que traje en mi maleta será para deshacer, que hay cosas que no sirven y hay otras, que hay que reemplazar para volver a comenzar.

No. No sé, como empezar a trazar mis pasos por ese camino que tengo frente a mí, pero ya no tengo miedo de encontrarte ahí, y ya no parare en cada paso, porque me detenga a pensar que tal vez también me amas, que tal vez hemos recapacitado y que nos queremos. Porque no es así. Ya no tengo miedo, no le tengo miedo a mis peros, porque mis peros ya no van para atrás ahora mis peros van para adelante; porque no me quieres, porque no se ni siquiera cuando fue que me quisiste, por todos los insultos, por todas esas palabras con las que me humillaste y me lastimaste como puñales en el pecho que después de tanto tiempo todavía cobraban vida y atravesaban mi cuerpo una y otra vez hasta desvanecerme, porque se, lo que no quiero en mí en vida; que te quiero a ti pero no a la persona que eres. Que cuando piense en un recuerdo bonito recordare: pero siempre me reclamo ese tiempo, cuando piense en las palabras bonitas recordare en la vez que me gritaste con toda la intención de lastimarme, que fuiste cruel. Cada vez que mi corazón intente recordarte mi cabeza pondrá los recuerdos hirientes, y esos serán mi impulso. 

Hoy, por fin abro puertas y ventanas para que termine de escaparse algún desecho tuyo que sobre, hoy por fin estoy segura de mí. Hoy por fin llego el día, este día tan esperado que pensé que nunca llegaría. Hoy por fin eres libre, completamente libre de mis ataduras, mi corazón te ha soltado, ya no te retengo más dentro de mí, retire las cadenas, ya no eres más mi amor, ya no eres más mi flaco, ya no amo tu flacura, ya no eres ni siquiera mi pasado, te libero completamente de mí. Ya no soy tuya, ya no te pertenezco, ni mis besos, ni mis manos. Hoy por fin puedo darte las gracias, por dejarme tan rasguñado el corazón, el alma y la vida. Gracias por cada golpe, por cada herida, solo fueron eso: golpes, rasguños. Yo pensé que estaba rota pero no era verdad solo estaba herida, gracias por haberme dejado sola cuando quise luchar de tu mano, gracias por toda esa indiferencia y burla que me mostrabas cuando mis lágrimas no podía contener, gracias por llamarme mártir, gracias por no haber visto todos esos sentimientos que se fueron a la basura, gracias por haberme gritado a la cara que lo mejor que habías disfrutado era no estar conmigo, gracias por aquella vez que a pesar de las peleas me desperté con ganas de ganarle al día nuestra felicidad y me pagaste con una llamada diciéndome; hoy no, hoy no tengo ganas de verte más!, gracias, gracias por haberme ido destrozando poquito a poquito. 

Me alegro que me llevaras a ponerte un ultimátum, me alegro que no cedieras a él y me demostraras lo poco que te importaba, gracias. Me alegro que me dejaras a la mitad del andén con las pupilas mojadas rompiéndome entre tanta gente, gracias por haberte ido. Me alegro que me hayas gritado tan cruel y despiadadamente frente a tu sangre, me alegro que me hayas reprochado con una sarta de mentiras, me alegra haber colgado aquella llamada y no contestarte más, me alegra que aquel día que viniste no te diera la oportunidad de hablar y me alegra que no hayas insistido, me alegra que no me hayas seguido después de haber cerrado la puerta, me alegra no haberme despedido de ti y solo verte desde mi anden, como nos alejábamos juntos en diferentes caminos, me alegra que nuestro adiós solo se haya quedado en el limbo, no merecías ni una palabra mía. Me alegra haberme ido y me alegra que te fueras, me alegra que no volvieras, y me alegra no haber salido corriendo detrás de ti. Gracias, por todos los malos sabores que me dejaste. Gracias por tu incapacidad de querer. Gracias por enseñarme una sola cosa bien y que no debí aprender; incapacidad de amar, -los que no aman no sufren pero están vacíos-, pero es mejor estar vacío que lleno de tantas mentiras y basura. Gracias por haber huido como un perfecto cobarde, ojala encuentres todas las repuestas a tus preguntas del porque te llamaba así. Gracias por ir por el mundo haciéndote el hombre víctima y poniéndome a mi como la mala, de verdad gracias por ese merito, al menos sé que ese papel nunca cambio y soy feliz con saberme la mala y no la víctima, que no soy víctima de nadie, gracias por engrandecerme ante los ojos de los demás. -Nunca me ha gustado utilizar el papel de víctima (aunque lo fuera)-. 

Gracias por todo esto, que ha hecho que llegara este día: que llegara mi momento de empezar sin ti, sin maletas, sin retrasos, ligera. 



Gracias.

jueves, 18 de febrero de 2016

Los vacíos llevaran mi nombre

Esto sonara o muy ardido o muy vulgar y trillado; pero sé que un día te darás cuenta de lo mucho que te ame, y que a pesar de que hoy, digas y pienses lo peor de mi con el tiempo te darás cuenta que fui la quien mejor te amo, que a pesar de todo te fui leal y sincera, que te ame sin condiciones e incluso cuando fuiste el ser más despreciable conmigo. Lo se, se que ese día llegara, que quizá ruede alguna lagrima de mi recuerdo sobre tu cara. También sé que no será ahora, ni mañana, ni pasado, ni en un mes, ni en un año, sé que pasara mucho tiempo antes de que te descubras recordándome y reviviéndome en tu vida. Tendrás que haber vivido y buscado lo que probablemente ya no vas encontrar, y no significa que no hagas tu vida, pero siempre encontraras un vacío y muchas dudas que te harán voltear atrás. Y para entonces como siempre, será muy tarde y triste para ti, probablemente nunca hayamos vuelto hablar, probablemente te sentirás impotente porque lo que sientas, y ya no serás capaz de decirlo, porque para entonces tu orgullo será más recio y te sentirás tonto y te sentirás culpable, y tal vez intentes hacerlo, pero te darás cuenta que tienes las manos atadas, y aunque quieras nuestras vidas del presente ya no, no lo permitirán. Tal vez yo me equivoque, tal vez mis palabras te den fuerzas para que este escrito no se haga realidad, quizá sólo sea alimento a tu orgullo y a tu ego. Tal vez, pero yo sé muy bien como juega el destino y créeme ya ha jugado conmigo muchas veces y me ha hecho perder. 

Puedo equivocarme. Pero de algo, si estoy segura, yo apareceré en tu futuro en forma de cualquier cosa; me recordaras y llegaras a extrañar alguna parte de mí y ¿sabes por qué? Porque te ame, te ame de verdad, con todo el alma y sin prejuicios, te ame a pesar de mí, te ame de todas las maneras posibles, porque aunque lo niegues toda la vida, di lo mejor de mí para ti y me esforcé en hacerte feliz y me puse en tu vida no solo como mujer, también como amiga y te impulsaba, y te apoye, y estuve ahí cuando nada estaba bien, cuando no te decía que estaba ahí por que estabas mal, aunque no me lo dijeras, porque estuve ahí cuando me aventabas cubetadas frías de reproches. Y yo, ¿yo que me quede de ti? ¿Que aprendí de ti? ¿Qué me enseñaste? ¿Que obtuve, que no me hayas cobrado con insultos e indiferencia? Nada. Sólo el vacío de lo que yo di. Y por eso sé que con el tiempo no te extrañare, ni tendré ganas de remover el pasado. Que si, todo este tiempo he sido yo, la que ha llorado, la que te ha extrañado, la que sigue queriéndote y respetando ese amor, que soy yo, la que llora por las noches y te recuerda todo el tiempo y te piensa y te imagina, hoy soy yo, pero mañana, mañana esa persona no seré yo. 

Puede que digas que todo será al revés o puede que si pase, pero tal vez yo esté un poco más muerta de lo que me has dejad,o tal vez mi vida no vaya bien, pero ¿sabes? eso no importara por que aquella posible vida no será la que una vez quise entregarte y compartir a tu lado, aquella mujer en la que me haya convertido, ya no te amara, aquella mujer por muy muerta o derrotada que este ya no te esperara, ni será a ti a quien dedique sus lágrimas, probablemente ni se acuerde de ti, ni te reconozca, ni será a ti de quien necesite un abrazo, ni será a ti a quien busque para revivir. Ya no serás tú la causa de su dolor o su felicidad, de su vida o de su muerte. Y eso será lo más cruel de esta historia; aquella mujer será completamente ajena a ti, no habrán significados. Solo quizá encuentres su mirada; la misma que nunca cambia, la que una vez fue para ti y nunca más volvió a mirarte. Esa mujer no importara, porque a la que recordaras con todo su amor e infantilidad, la que desearas y a la querrás y por quien querrás regresar aunque sea un momento el tiempo, es por esta mujer, la de este instante la que está escribiendo, con sus ganas y desganas. Esa mujer seguiré siendo yo, la misma, la de ahora, solo la de este tiempo, la de este espacio, la de todo este amor. Pero ya no habrá nada que hacer, porque solo seré recuerdo, solo seré una oportunidad del pasado que se dejó pasar, me habré convertido en un hubiera. Seré un solo reproche a tu futuro, de todos los que tú dejaste en mi pasado.
Y el tiempo a veces cobra caro las torpezas, y lo que tiramos a la basura. 

Mentira

Que es mentira, todo es mentira... aquí adentro no ha pasado el tiempo, no te has ido.
He fallado en los mil intentos, me he engañado no puedo estar sin ti, mi vida eras tú, y tú ya no estas, no te tengo, todos los días muero… yo te había elegido a ti pero me equivoque, yo no era mujer para ti… No basta con elegir a alguien, también te tienen que elegir a ti. Y yo no estaba en tu vida. Tu no eras hombre para mí, siempre dije que la persona a la que eligiera para compartir mi vida, por ella sería capaz de cualquier cosa me equivoque, no eras tú, pero cuanto me hubiese encantado que fuera verdad. Por eso me aferraba a tus dedos sudados… Te había elegido y sin embargo yo no estaba en tu vida fui un momento. 

Y sigo mintiendo maldita sea… Me sigo mintiendo para hacerme las cosas más fáciles y hacerme el camino más corto, pero es mentira todo es mentira… te sigo resguardando melosamente dentro de mi pecho, te sigo amando, te sigo extrañando tanto que mi vida a puesto pausa a todo desde que te fuiste… que me duele tanto este tiempo y el final, que duele toda esta maldita distancia que se ha puesto entre nosotros, que mis besos siguen siendo tuyos, que mi cuerpo te sigue perteneciendo, mi alma, mi amor, mis días y que se están desperdiciando todos estos sentimientos, que te sigo y me sigo siendo fiel a tu amor a lo que siento por ti aunque tú no lo sepas , aunque no te importe saberlo. Que hay días que me hundo, no sé cómo salir, me siento tan perdida y débil que a veces quiero que alguien llegue y me salve que me den la mano, pero cuando llega me hundo más para que no me alcance. Que te amo tanto que duele, que a veces odio amarte de esta manera ¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti? ¿Por qué cuando más te amaba y me sentía dispuesta a todo contigo, por ti? ¿Por qué? ¿Por qué no puedo arrancarte de mí como tú lo has hecho? ¿Cómo se hace? ¿Dime cómo? No puedo, no sé cómo o no quiero, no sé. 

Maldita sea, que te amo; que no sé porque me aterra la idea de volverte a ver, no sé qué haría, ¿qué voy hacer si un día te encuentro? Si, el jodido destino te vuelve a cruzar en mi camino que voy hacer, no sé si podría contenerme, no sé si sería capaz de no lanzarme a tus brazos aunque me rechaces, que no quisiera fingir que todo está bien cuando me estoy muriendo por dentro que no sé qué haría, no quiero, no quiero verte lejos de mí, no quiero verte y sentir que solo fuimos alguna vez en el pasado.

¿Pero que me queda? Ya no me queda nada de ti mi amor, solo este maldito amor que solo es mío, que se ira quedando en los días, ¿Qué me queda sin ti? Resignarme a este vacío, avanzar aunque duela porque no existe una marcha atrás, solo eso me queda. La vida sin ti.

Es mentira todas las veces que he dicho que estaba bien. No es verdad, aquí todo está mal yo estoy mal, no puedo, te recuerdo a cada instante mi corazón esta despedazado, mi vida no encuentra seguimiento, solo sé que los días pasan por que las hojas del calendario han disminuido, no he vuelto a sonreír, que no importa a donde me vaya tu estas aquí adentro, que odio salir al mundo y fingir que estoy bien cuando estoy llena de melancolía y añoranza.

Todo es una mentira para sobrevivir, una vil mentira… no puedo estar sin ti no encuentro consuelo en ninguna parte, que me estoy rompiendo más de lo que creí, que mi consuelo eres tú, y ya no estas. Que desde que te has ido mis labios se han secado y mis ojos se mojan todos los días, mi cuerpo es frió y mi alma ha caído y no se ha podido levantar que no ha existido nadie después de ti y no va a existir hasta que olvidarte sea verdad hasta que esté preparada para volver a dar algo de mí a alguien, que te llevaste todo… y no tengo nada que ofrecer de mí, por dentro estoy vacía. Maldita sea, que te amo.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Quiero...


No quiero que nadie me diga que todo estará bien. Que soy fuerte y que puedo salir de este bache. No quiero que me digan que los besos son la mejor cura para estas heridas; No, no cuando no vienen de él. No quiero que traten de consolarme ni que traten de secar mis lágrimas. No quiero que me vean llorar más. No quiero que me lleven a fiestas para no pensar ni que traten de distraer mi mente. No quiero que vengan días soleados si al día siguiente van a haber tormentas. No quiero nada. 
Quiero que me dejen llorar a solas hasta que no pueda hacerlo más, quiero olvidarte en mi cama y no en un bar. Quiero por primera vez saber lo que es, no intentar ser fuerte, quiero olvidarte sin tener que besar otros labios, quiero que cuando me vuelvas a ver sepas que logre olvidarte sin tener que recurrir a lo vulgar, que te olvide con amor.

martes, 16 de febrero de 2016

Quien como tú



Quien como tú,

me dije yo, 
cuando dijiste: 
-yo estoy bien-. 

En tu mundo todo estaba bien. Yo lo sabía.
Quien como tú,
que has aprendido a olvidar.
Que sabias olvidar. 

Quien como tú, 
que el corazón ya no te late
a mil por hora cuando se trata de mí,
quien como tú, 
que no sabes lo que es llorar por las noches,
que no despertaras con los ojos llenos de ojeras,
que no te preguntaran si has llorado
o si a los mosquitos se les ha ocurrido picarte en los ojos,
por lo rojos e hinchados que están.

Quien como tú…

Pobre de mí, 
sentí. 
Que no he podido olvidar, 
pobre de mí,
que el corazón me salta cuando escucho tu nombre. 
Pobre de mí,
 que no he aprendido nada de los desamores, 
ni a dejar los malos sabores. 
Pobre de mí
 que sigo dejando que atrevieses mi pecho. 
Pobre de mí 
que sigo queriendo a un imposible.
Que me desbarato cuando llamas.

Quien como tú,
quien como tú que tienes alas,
y cuando no tienes, las robas
o te subes sobre otras para volar.

Quien como tú me dije yo,
que esta noche dormirás en paz.

Pobre de la noche y de mi almohada 
que tendrán que oírme hablar de ti otra vez.

Pobre de mí, 
que mañana mis ojos llevaran tristeza todo el día. 

Quien como tú 
que te has desecho de mí.
Pobre de mí 
que tengo que soportarme todos los días. 

Quien como tú 
que no llevas un pedazo de mí,
que te recuerde siempre que existí.

Pobre de mí 
que me he quedado con tu rostro, 
que llevo pedazos de tus alas en mi interior, 
que es por lo único que puedo sobrevivir 
y que al mismo tiempo mata.

Quien como tú, 
me diré toda la vida; quien como tú...

lunes, 1 de febrero de 2016

Te quiero.


Que te quiero a pesar del tiempo,
que te quiero a pesar de la distancia,
a pesar de tú olvido,
que te quiero a pesar del silencio,
que te quiero a pesar del inicio y el fin;
te quiero en silencio, te quiero en secreto.
que no importa el pasado ni el futuro;
te quiero.

Hoy solo sé que te quiero,
que no importa si vienes,
si nunca lo sabes,
si yo me quedo,
tragándome este amor,
si yo me quedo con todo,
ya no me importa;
te quiero.
Sólo importa este amor
que me hace sentir viva, aunque no estés.
Aunque nunca más estés.
Te quiero.

Y a veces sonrió y suspiro
aunque no estés de mi mano,
suspiro tanto que lo hago por los dos.

Que te quiero…
Te quiero de aquí a dos años más
con toda tu ausencia encima de mí,
que te quiero con toda mi vida.
Que te quiero hasta la eternidad
que nunca voy a conocer.
Que te quiero, con tu olvido en mi vida.
Que te quiero aunque no te vuelva a ver
aunque este acabando por resignarme de este adiós.
Que te quiero por estúpida,
por tonta o por loca
pero te quiero.

Que te quiero con tus mentiras
ahí donde no puedo defenderme.
Que te quiero con tu falsedad de hombre víctima.
Que te quiero con tu coraje
de callarte por cobarde.
Que te quiero de todas las formas.
Que te quiero ahora, y cuando ya no volviste más,
Que te quiero con mis lágrimas empañando mis días.
Que te quiero todas las noches
mientras mojo mi teclado y hablo con mi almohada.
Que te quiero, antes de besarte por primera vez
y después de no hacerlo nunca más.
Que te quiero hoy, cuando escribo para ti y por ti,
y mañana que ya no lo haré.
Que te quiero cuando no vengas
y cuando ya no te vayas.
Que te quiero, todos los minutos y las horas también.
Que te quiero cuando finges fuerza y muestras tu debilidad.
Que te quiero cuando hablas
y cuando no sabes que decir.
Te quiero.

Que te quiero, te quiero, te quiero…

No podría, no haber publicado esta maravilla que me ha encantado.



“El: Quiero invitarte a cenar
Ella: ¿quieres exponerme en público?
El: solo una cena
Ella: solo hora y media de conversación vacía sobre política y tazas de paro.
El: después podemos ir a mi casa
Ella: ¿a la casa que está pagando tu madre?
El: te he echado de menos.
Ella: hace cuanto no mantienes relaciones sexuales
El: un día de estos podríamos ir al cine
Ella: ¿pero, tú has visto mi vida?
El: una en versión original
Ella: en qué idioma tengo que decírtelo
El: estas preciosa
Ella: llevo 20 años sin dormir
El: ¿dormimos juntos?
Ella: te escuche roncar después de un polvo mediocre
El: puedo llevarte el desayuno a la cama
Ella: puedo vomitar
El: te he dejado las llaves de mi departamento
Ella: yo he dejado las mías dentro de la cerradura
El: siento que no vamos a ninguna parte
Ella: estoy bien aquí
El: no estás bien.
Ella: tampoco lo estaría en otra parte
El: ¿has pensado el nombre de tus hijos?
Ella: no recuerdo el nombre de mi padre
El: ¿Dónde te imaginas nuestra boda?
Ella: ¿Cuánto pesa una boda?
El: dime que piensas
Ella: no
El: se lo que estas pensando
Ella: exacto, que no
El: me acabaras abandonando
Ella: te acabare reemplazando por otra pieza única
El: ¿quién es ese que te llama?
Ella: ¿Quién es ese que ahora me increpa sobre mi intimidad?
El: háblame claro
Ella: soy oscura
El: inmadura
Ella: no
El: niña
Ella: tampoco
El: Tenemos que hablar
Ella: ¿follar esta muy visto?
El: ¿ya no me quieres?
Ella: hace tiempo que te tengo
El: quiero salvarte la vida
Ella: supongo que aún no he acabado de complicarlo
El: mírame a los ojos
Ella: redundancia
El: otra vez
Ella: redundancia
El: tienes demasiados pájaros en la cabeza
Ella: ahora estoy volando en un pájaro
El: ¿me cambiarías por alguien mejor?
Ella: te cambiare por alguien peor
El: ¿me cambiarías por otro?
Ella: te cambiare por lo de siempre
El: me olvidaras
Ella: me acordare de mí
El: adiós. Podrías haberme tenido el resto de tu vida.
Ella: TE QUERÍA AHORA”.

jueves, 28 de enero de 2016

Suéltate el pelo...


Suéltate el pelo…
Ven a conversar conmigo…
Hablemos del amor que no pudimos sostener.
De los besos en desierto.
De las grietas sin cerrar.
De las mentiras que fueron verdad.
De las verdades que fueron mentira.
Desenrédate las dudas.

Péinate el pasado…
Hablemos de nuestros dedos sueltos
de las puntas sin cortar que hacen daño.
De las lluvias amargas que vienen después del adiós.
De mis lágrimas acidas
que queman mi piel
por donde ruedan
las marcas de las caricias vacías.
Hablemos del amor de ayer.
Del que hoy ya no es.
conversemos del pasado,
de nuestro amor que no pudo ser.

Suéltate el pelo…
Suelta las dudas
Suelta las heridas,
las preguntas.
Soltemos los besos
que amarramos en los labios,
soltemos los sentimientos
soltemos el pasado.
Desenredemos las confusiones.
Conversemos del amor que se fue.

Suéltate el pelo.
Que el aire lo vuele
mientras se enredad con el mío.
Soltemos el miedo,
bañemos todo el pasado.
Trencemos el amor,
Trénzate el futuro
y amarrarlo con una liga
que lleve un beso
sin final.




martes, 26 de enero de 2016

Tiempo


Cuánto cuesta darle al tiempo lo que pide y más porque se trata de vida, trozos de vida es lo que tanto nos cuesta darle. Cuánto cuesta darle tiempo y espacio a la persona que amas y más si sabes que ese tiempo es para siempre. Cuánto cuesta darse tiempo y espacio a uno mismo, cuando sabes que para aquella persona por la que te tomas tu espacio y tiempo ya no estará, no está marcado que vuelva. Cuánto cuesta, cuando crees que todo ese tiempo es para ti y te das cuenta que no es así, que no es tu tiempo, que no es para ti. Que has corrido del lado equivocado, que saliste de aquella puerta porque te faltabas a ti mismo, ya no eras capaz de dar más. Pero que después de mucho tiempo lejos, solo, no sabes qué hacer con todo ese tiempo por lo que dejaste todo y no haces nada y no lo disfrutas, y te falta algo, esa parte que te robaba el tiempo, que hacía con él una sonrisa o una lagrima pero le daba sentido, que ahora en todo el tiempo solo existe una calma sin sabor. 

Que corres para tener tiempo para ti y llevas los días arrastrando por los ríos, que te das cuenta que todo aquel tiempo que creíste seria para ti, nunca ha sido tuyo y sigue siendo de aquel ser amado pero sin su presencia. Que todo ese tiempo lo has invertido, extrañándolo, pensándolo todas las noches antes de dormir, que despiertas pensando ¿Qué será de él? ¿Aún me pensara, se acordara de mí, me extrañara? Pero no te atreves a pregúntaselo, y te cuentas en silencio: cuanto lo extrañas, cuanto lo quieres aún, y sientes que cada vez lo quieres más. Pero tampoco te atreves a decírselo, te callas porque es tu tiempo y es su tiempo. Un tiempo que sigues invirtiendo en olvidarlo pero sin éxito. Y te das cuenta que todo sigue siendo él. Y vuelve de nuevo un poco de tristeza, de nostalgia pero ahora es diferente; trae una chispa de alegría: Si, a veces el tiempo no sirve de nada, pero a veces también es compasivo. Y si, cuesta mucho renunciar a la persona amada pero la vida no siempre te da opciones. Y después de un tiempo, te das cuenta y entiendes muchas cosas, aprendes a mirar los dos lados de la moneda; que el amor no es una caja de chocolates, que las despedidas no traen envuelta la felicidad, y que el tiempo no te cura las heridas ni te hace olvidar. Pero aprendes y creces. -El tiempo te hace ver-. Que el tiempo y la distancia no siempre matan lo que queremos a veces lo revive, no siempre es un adiós, a veces es un hasta luego, no solo separa también une. Y esa es la chispa de felicidad que desde hace unos días acompaña a mi tristeza.

No voy a mentir más. A veces cuesta y es duro aceptarlo pero a veces es necesario: lo necesitábamos, necesitábamos separarnos, sabernos rotos, sabernos heridos, sabernos tontos, ilógicos, ruines, pero que a pesar de eso seguimos siendo capaces de amarnos. Necesitábamos volvernos a encontrar mientras nos perdíamos, necesitábamos conocer nuestra propia cara para entender al otro, necesitábamos perdernos para volvernos encontrar sin pasado, sin culpas, necesitábamos  agachar la mirada para que el otro nos supiera observar.  Necesitábamos bajar la cara para volvernos a mirar de frente. 

Ni una disculpa más, ni una culpa más, ni una mentira más de que juntos lo resolveríamos, a veces se necesita perderlo todo para encontrar solo lo que se necesita -el amor- Lo necesitábamos, necesitábamos todo este tiempo para querernos toda la vida o para olvidarnos para siempre de nuestras vidas juntos. Pero, lo necesitábamos.

Yo encontré el amor y lo he pulido.