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hartazgo


No es culpa tuya que haya retrocedido ocho meses atrás, incluso puede ser normal, después de ver el adiós sin parabrisas, no es tu culpa que yo me haya enamorado de ti, no es tu culpa que no pueda olvidarte, ni siquiera es culpa mía, simplemente no se hacerlo. Es terrible vivir así, he vuelto a verte a lado de mi cama y no sé, si, son mis deseos, mis ganas o simple recuerdo. Te abrace después de tanto tiempo, creí que después todo seguiría su marcha, pero no fue así, todo volvió. Todo. 

Acabo de romper contigo, acabo de decirte adiós. No es tu culpa, yo quise ver a mis demonios a los ojos y termine por revivir a los moribundos. Me siento tonta, esta vez si quiero escapar, quiero correr no importa a donde, estoy desesperada y estoy consciente más que nunca. Te echare de menos tanto tiempo más; cambiare cada cosa de lugar, borraré al fin las conversaciones viejas, sin leerlas. Romperé las cartas, no es tu culpa que quiera desprenderme de ti. Pero mi amor tengo que aprender... Te seguiré queriendo, te seguiré pensando pero ya no te lo contare, y cuando por fin te haya olvidado, cuando por fin lo logre, no lo contare, no lo escribiré. No me acordaré de hacerlo. Dicen “que olvidar, no es cuando escribes que le has olvidado sino el día que dejas de escribir sobre ello”. 

Hay algo que tengo en la garganta atorado y se llama -hartazgo- que me obliga a dejarlo todo, y empezar de nuevo, dispuesta a todo. Harta de llorarte por las noches, de soñarte cada puta madrugada, harta de cerrar mis puertas al mundo que esta allá fuera, harta de quererte como una vil idiota, harta de este puto tiempo que ha valido mierda, harta de esperar que las cosas lleguen por su cuenta, de dejarlo al tiempo que se le olvida todo. Harta de verte girar todos los días y llorar a tus espaldas. Harta de morderme las ansias yo sola. Harta de verme todos los días al espejo y verme oscura. Harta de sonreír con tu recuerdo atravesado en mi boca. Harta de lamentarme tanto, de ser la maldita ilusa de este cuento. Harta de preocuparme por quien ya no existe en mi vida. Harta de sentir que puedo perder algo que ya no tengo, que nunca tuve. Harta a mi miedo. Harta de este amor. Harta de mí, de las noches de insomnio, de toda la jodida ausencia que me dejaste cuando te conocí. Harta de no agarrar todo lo que me dejaste e ir allá fuera y saborearlo, harta de mis lágrimas, del dolor, de sentir, de no sentirte. Harta de este corazón roto y esta mirada marchita, harta de estos labios que ya no mojan, de esta lengua que ya no juega, de estas manos que ya no tocan, de esta boca que ya no habla, calla. Harta de este amor, mi amor. Harta de ahogarme en él sola. 
No es tu culpa, es mi vida.

Comentarios

18 susurros del viento ha dicho que…
Cuánto dolor, qué gran sensibilidad.
Me quedo por aquí si me lo permites
Mil abrazo!

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Tus manos en mi cuello...
tus manos apretando
mi piel,
mis nalgas,
mi espalda,
mis senos.

Tú saliva escurriendo
sobre mi cuerpo
mi lengua saboreando
el dulce salado de tu altivez,
mis oídos embriagados
con el sonido de tu respiración

Tú lengua con mi lengua mojándose.
Y la noche…
La noche jugando a nuestro favor.

Lo cierto es que te quise.

Nada que perder.
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