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Que hasta el amor más grande acaba

Después de un par de días mi dolor era realmente desastroso me moría en vida por él, lo extrañaba, en verdad mi vida no tenía ni un sentido sin su voz, sin su cuerpo, sin nada que viniera de él, sentía que ya no podía más.

Una tarde como todos esos días, me levante como eso de las 2:30 pm Salí un momento de mi cuarto e intente comer algo pero fue inútil no tenía apetito, me servía un plato de comida con toda la intención de comer pero al final la comida quedaba intacta. Recuerdo perfecto que a esa hora era el lapso en que de repente mi hermana con la que vivo no estaba en casa, iba a dejar a mi sobrina a la escuela en turno vespertino. Yo aprovechaba ese lapso para salir del cuarto para que no me viera y se diera cuenta que lloraba. Intentaba comer pero después de ver que no me apetecía nada lo único que forzosamente logre ingerir fue un yogurt, después volví a las cuatro paredes de mi habitación y fue inevitable que al entrar no se viniera a mi mente él, las lágrimas simplemente no las podía contener el dolor que sentía era tan grande! Que sin sentir, las lágrimas me escurría una tras otra sobre mis mejillas, quería gritar; gritar, llorar fuerte, muy fuerte pero jamás lo hice siempre fue en silencio, mis lágrimas mi dolor, mi sufrimiento, mi tristeza fue en silencio jamás nadie tuvo sospecha ni se dieron cuenta de lo que pasaba en mí, en mi vida, fuera de mi cuarto siempre fui la misma, excepto de aquellas personas (pocas), que les conté por lo que había pasado unos cuantos amigos y nada más. Esa tarde después de entrar a mi cuarto no hice otra cosa que llorar, llorar y llorar hasta como a las 2 de la mañana que trate de controlarme un poco y me metí a bañar y aun así en la regadera seguía llorando, Salí con la toalla enredada y el pelo mojado recogido con una liga, volví a entrar al cuarto y proseguí con mi llanto que era imparable por más que trataba no podía controlarme, lo que sentía era más fuerte que yo, me desgarraba el alma sentía que había perdido todo, esa noche me dormí llorando, en mis sueños apareció él, eso me hizo despertar a las 6 am, desperté llorando y pensando en él , en ese momento ya era incontrolable mi dolor mi desesperación, mi llanto pero sobre todo el inmenso amor que me ataba a él, en verdad aun a pesar de eso ahí estaba mi orgullo acompañándome todo el tiempo aunque la desesperación me gano; tome mi celular, lo llame, su teléfono me mando a buzón marque al otro número y nada, marque al otro y tampoco eso me partió el corazón. ¿Como era posible que no entrara a ninguno de los tres números?, siempre andaba trayendo mínimo uno, eran las 6 de la mañana era imposible que no tuviera señal y menos que a ningún numero entrara mi llamada, insiste hasta que me cansé, a las ocho y media. Más de una vez trate de contener mi llanto pues sentía que las fuerzas hasta para llorar me abandonaban, pero era inútil no podía cada vez aumentaba mas mi llanto, lo peor es que era en silencio y eso era más frustrante, ver que mi llamada no tuvo ningún éxito me hizo pensar que en verdad el ya no quería saber más de mí y que había cambiado su número eso me hirió de una forma fatal sentí que había perdido todo, todo… que se me había ido de las manos el amor de mi vida, pero sin pensar más me dije a mi misma;

-ya basta no puedes seguir así ya basta levántate, mira que el día pinta lindo esta mañana tienes que recuperar tu vida seguir adelante, recuerda que tienes que ir a trabajar no puedes ir con los ojos hinchados, vamos levántate, pon tu mejor cara y sonríele al mundo.

Ese día me decidí; me levante agarre mi reno con el que me dormí abrazada llorando toda la noche, lo agarre con fuerza lo abrase fuertemente y le dedique mis últimas lágrimas, lo abrase fuertemente y le dije –hasta aquí lloro por ti continuare con mi vida, me mire al espejo me limpie mis lágrimas, me vestí con un pantalón “x” la primer blusa que encontré y un suéter largo gris, me enrolle el pelo en forma de una cebolla y lo atore con una pinza, me puse unos lentes grandes oscuros con el marco color blanco volví agarrar mi reno lo abrace, me tome unas fotos (algo no muy normal pero lo hice), cuando me puse dispuesta a salir de casa regrese por mi reno lo abrace fuerte como si me estuviese despidiendo de "él" después lo deje en mi sillón, lo mire, y me di la vuelta hacia la puerta y me fui, si todo se quedaba en ese cuarto, se quedaba ese reno que me regalo un 24 de diciembre en navidad lleno de globos, chocolates y dulces con una carta adentro, una sonrisa en el rostro de él y en el mío felicidad ternura y mucho amor. 

Mi destino de ese día era en Q., llegue a la terminal de autobuses y compre mi boleto, espere unos cuarenta minutos en lo que salía mi autobús durante ese tiempo me senté en una parte de la terminal donde estaba sola y vacía solo estaban unas cuantas bancas, me limite a observar a mi alrededor mientras esperaba, en mi cabeza de repente se venía él a mis pensamientos pero trataba de reemplazarlo por otras cosas aunque en realidad en ese tiempo no había mucho que me distrajera pues me encontraba en una situación difícil que pensar en otra cosa me recordaba que sin él no tenía fuerzas para seguir donde estaba, llego el momento en el que tuve que abordar, llegue a mi asiento de lado de la ventana, mi favorito, me gusta ir observando me deja pensar a gusto recordar perder mi mente en algún momento o imaginación, aunque en ese momento no era muy conveniente pero aun así ahí me quede observando mientras escuchaba música, cualquier música me recordaba a él. El autobús me hizo recordar esas veces en las que viajaba para ir a visitarlo a Z., aquellas veces en las que viajamos juntos, fue inevitable no recordar aquella vez que nos escapamos juntos a la playa, pasamos a Martínez de las torres nos hospedamos en un hotel algo sencillo pero cómodo, salimos a tomar un helado a recorrer el centro, tomamos fotos, fuimos al cine… regresamos al hotel entramos a nuestra habitación, después de un rato el salió, en realidad no sé qué paso no dijo nada solo salió me quede un poco desconcertada y un poco triste el entro no dijo nada yo tampoco, pero me moleste un poco, el después dijo que era el calor y quería salir a refrescarse “x” lo deje así me hice la dormida después él se durmió y a continuación hice lo mismo a media noche me despertó, con una mano acariciaba mis senos, con la otra mis genitales mientras besaba mi cuello de una forma muy excitante, me di la vuelta lo bese deje que sus caricias envolvieran mi piel, que sus besos atraparan mis suspiros, éramos él y yo solos en una aventura, nuestra aventura, éramos; amigos, novios, amantes, cómplices… lo hicimos dos veces y después nos dormimos, la mañana siguiente nos dirigimos a C.E fue un recorrido hermoso, lindo e inolvidable jamás me quejare de la manera en que me trato siempre fue un hombre lindo y respetuoso conmigo aun a pesar de sus tantos errores nunca me dejo sola, fuimos una sola persona siempre accesibles a cada uno, fuimos tan unidos que nuestra libertad venia sola; si, en nuestra unión, seguridad y confianza estuvo nuestra libertad…
Pero como todas las cosas, esto también acabo. Pero seguimos siendo lo que nos prometimos -nunca dejarnos solos- y me siento orgullosa de ello. No se cuanto dure esta promesa pero se que a pesar de que no nos veamos, nos importamos mucho por todo lo que fuimos y que pase lo que pase, si algún día lo necesito podre correr hacia sus brazos, solo para que me abrace. que mis brazos también serán su cuna. 

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