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Rosas y una carta

Un estúpido ramo de rosas rosas
me esperaban frente a un espejo
y una mísera carta escondida bajo mi almohada.
No me gustaron y no me gustaron porque
no sentí felicidad al verlas y tus letras me
Provocaron más disgusto que emoción.
Estaba molesta, pero al ver esas estúpidas rosas
y esa mojigata carta me encolerizo un poco más de lo normal
no es raro que me enfade, ni raro que tú me hagas enfadar
ni tampoco que te hagas el desentendido y yo me haga la tonta.
Lo raro es este momento donde siento asco y rabia.
Nada va a cambiar, lo sé. Nada va a suceder como yo quiero.
Jamás seremos esa tonta frase “el uno para otro”.
Jamás me harás sentir plenamente feliz, ni yo a ti.
No tenemos futuro, pero seguimos buscándolo.
No lo hallaremos…
Pero seguiremos juntos porque "nos queremos”
En realidad creo que queremos demasiado.
Este momento raro en que me molesta la presencia
de esas malditas rosas y me asquea su crudo olor
creo que estoy molesta con ellas
por eso es que no soporto verlas, y
estoy molestas con ellas porque
no puedo estar molesta contigo, no puedo mirarte con rabia de frente.
Y eso me enferma y me hace odiar algo tan hermoso
esas ridículas rosas y esa torpe carta que he envuelto
en mi puño y arrojado a la basura…
Son mis impulsos de enojos, controlados y tragados para no “pelear”
-para no fallar- que salen en este momento
En el que debería ser un momento hermoso, si,
eso es, estoy muy molesta por que no puedo
reaccionar de una manera linda y disfrutar este hermoso ramo de rosas
que ya empezaba anhelar, y hoy has traído.
No puedo disfrutarlo porque estoy enfadada contigo
y el no poder disfrutarlo me hace rabiar, siempre un poco más…
Quizás no deberías hacer caso a mis palabras
que hoy como muchas veces no dicen nada
porque son confusas…
tanto, como yo misma.
simplemente estoy molesta con estas, estúpidas y
hermosas flores que has traído…

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