Ir al contenido principal

365 oportunidades

Estamos a unas horas de cerrar el año, y pienso… si lo que traigo en el interior se cerrara junto a él o el pecho siempre queda abierto. Supongo que lo segundo. Hay cosas que no cambia de la noche a la mañana, si pudiera ser así, todo sería más fácil nada tendría sentido y las cosas perderían valor. 

Se abren las puertas a un nuevo año y yo, yo sigo llorando una ruptura. Y tengo dos cosas atravesadas en el pecho: el miedo y la esperanza. El miedo a que todo acabe; los recuerdos su presencia en el aire, en los días, en los lugares, en mi pecho, mi cabeza y mi alma. Esperanza a entrar a un año vacío; Vacío de presencias, de recuerdos, de días felices, de días tristes, un lugar vacío que puedo volver a llenar de cosas nuevas, de sentimientos nuevos. De comenzar por fin a ser libre. Libre de sentimientos, libre de ataduras, libre de recuerdos, de sombras en los días, libre de verdad. Tengo dos puentes abarcando mi pecho y todavía no sé por cual cruzare esta noche.

Este no fue el mejor año, pero tampoco fue del todo malo:

Lo empecé mal, con dudas, con un vacío infinitamente grande que trate de llenarlo de lo mismo que se había vaciado, y no pude, no lo logre, lo intente y lo anhelaba desde el fondo de mi alma pero fracase. Lo perdí, lo perdí todo, a él, a mí, las ganas. Lo último que quedaba lo invertí, lo aposte pero no resulto. Y así se fueron los primeros meses entre ganas y desgastes, entre lágrimas y fe. En un solo enfoque todo. 

Y hasta que por fin llego la factura de todo lo invertido, de los juegos a luchar y supervivencia, de las inversiones de más. Se acabó. 

Si, este año perdí a alguien a quien amaba, pero antes de eso perdí la alegría, las sonrisas desde el alma, deje de brillar para convertirme en la sombra de alguien en donde nunca lo fui. Perdí la fuerza, la confianza y seguridad de mi misma. Perdí lágrimas a litros. Perdí mi interior, perdí mi yo. 

Perdí una gran parte de mí, por la que hubiese estado dispuesta a todo, pero las cosas al fin acaban, y uno se da cuenta que no puede seguir forzando al amor donde ya no quiere estar. Ha pasado ya quizá suficiente tiempo, y he tratado de sobrellevar esta mala racha de la mejor manera posible y maduramente. No voy a mentir, a veces cuesta. Cuesta mucho. Todo ha llevado su proceso, que ya contare después, cuando este por concluir...

Bueno, por otra parte si dejamos a un lado esta mala racha y olvidamos esa parte, pues mi año no del todo fue un fracaso, digamos que fue un año al que sobrelleve. 

En la universidad parece que todo pintaba bien, termine de cursar el área de social, y aunque una parte de ella me atrae muchísimo, hubo otra que no es de mi total agrado.

Inicie mi quinto semestre en el área educativa. En un principio aunque estaba un tanto destrozada, me emocionaba comenzarlo, me sentía nerviosa y un poco de miedo entraba por mis venas. Creí que sería uno de los semestres más pesados y cansados en el que lo mejor sería que aprendería muchísimo. Y si, sin duda fue cansado y agotador pero no por las tareas, fue agotador por todos los sentimientos que cargaba y tenía que guardarlos para sacarlos después cuando tuviera tiempo. En realidad, debo decirlo mi semestre fue un ¡asco! A lo que se refiere académicamente. En especial podre énfasis en la materia que se supone es una de las más importantes de la carrera, practica supervisada (clínica), Este semestre empezamos a tener nuestros primeros pacientes. Bueno yo estaba emocionadísima, primero no sabía que clínica elegir, me refiero al lugar de las clínicas, tenemos 6 clínicas, pero opte por la más cercana, para no complicarme la vida aun a pesar de que nos habían comentado que el profesor no era uno de los mejores, bueno, uno apuesta y se arriesga. Y ahí tengo mi resultado: un profesor extraordinariamente; patético y nefasto, de verdad, lo vomito, lo vomito, lo vomito… En toda mi vida como estudiante no había sentido tanto aborrecimiento por algún profesor. No soporto verlo, no sé, de verdad se me revuelve el estómago con verle la geta. En todo el maldito semestre lo vimos como 5 veces en la clínica. Se supone que nos debió haber dado teoría antes de comenzar a trabajar con nuestros pacientes, nos llevamos 3 semanas (2 clases a la semana de horario completo) con un estúpido concepto el cual nunca concluimos. En mi segunda clase me di cuenta que era el tipo de profesor que da clase para ir a perder su tiempo. Nunca superviso nuestro trabajo con los pacientes, jamás nos mostró nuestros errores ni nos indicó que lo estábamos haciendo mal o bien. Por suerte yo ya había trabajado anteriormente con niños, pero eso no me iba a resolver la clase. 

Tuve dos pacientes; una adolescente de 13 años con problemas de conducta, bajo rendimiento escolar, evidentemente problemas emocionales para relacionarse con las personas y el principal, la raíz de todos, problemas de apego con la madre. 

Mi segundo paciente fue una niña de ocho años con problemas de distracción y bajo rendimiento escolar, y el problema mayor; Enuresis.

Así que tenía que arreglármelas como pudiera, con apoyo de otros profesores y compañeros saque a flote mi trabajo como educadora porque esta demás decir que la materia la pasamos excelente. Si, todas con 10 como calificación, un 10 así, nunca lo he aprendido a saborear. 

De verdad da pena y sobre todo lastima ver este tipo de gente, yo pienso que para dedicarse a algo lo primero que uno debe de tener es vocación, no basta con querer jugar al maestro, o al medico, y creer que en todo eres experto y a todo te puedes dedicar. Por ejemplo hoy sé que definitivamente mi vocación no es trabajar con niños de 6 a 11-12 años, tal vez con los de estimulación temprana me agradaría mucho, pero lo mío, lo mío es trabajar con adolescente y adultos no tengo duda de eso. 

No todos mis profesores fueron malos, tuve por lo menos a dos muy buenos sobre todo la profesora G. aunque solo la tuve una clase de 2 horas a la semana me agrado mucho su forma de enseñar y transmitir.

Uuuf! Voy por el sexto semestres señores!!! ¡que emoción! Y que nervios; ahora que ya conozco algunos profesores del área, tratare de meter a los mejores, aunque mis amigas quieren seguir en el libertinaje y están de necias de seguir con ese profesor de asco, yo definitivamente si tengo la oportunidad de cambiarlo no lo duden que lo voy hacer, para ser sincera a veces me desespera ver tanta frivolidad y superficialidad en ellas pero cada quien, yo sé lo que quiero y eso es lo importante, tengo otro grupito de amigas que aunque este semestre por cuestiones de tiempo por las clínicas y diferentes maestros convivimos muy poco, pero ellas a pesar de que a veces también me desesperan porque son muy tranquilas, me agrada mucho más su forma de pensar, no están huecas del cerebro, tienen esencia y espíritu y sobre todo lo que me encanta de ellas es que tienen un amante como yo, si, un amante por quien luchar y que las hace feliz aunque no todo siempre este bien, un amante que no precisamente tiene que ser un hombre; leen, les gusta el cine, el deporte, el arte en fin cosas de esas que llenan la vida. Y las otras, sus amantes son muy bajos; los hombres, el dinero, las fiestas, el alcohol, el libertinaje, control. Y aunque a mí gusta un poco de todo eso, siempre termina por aburrirme y a veces hasta por hartarme muy rápido. Y sin embargo valoro y quiero a mis dos bandos, lo malo es que con alguno, alguna vez, siempre quedas mal.

En cuanto a todo lo demás que se refiere a la universidad fue estupendo, tuve diversión, volví a bailar como nunca, a salir, a divertirme. a conocer gente nueva, cierro y abro puertas. Tuve a las amigas más locas del semestre, no cabe duda fuimos dinamita y sensación. Si, lo mejor del semestre fueron las loquísimas de mis amigas, nuestras compras, nuestras salidas, las pláticas y las risas, me devolvieron mucho y sin que lo sepan me ayudaron mucho a seguir. Con ellas no se puede uno estar quieta, sin duda este ha sido a pesar de todo uno de los mejores semestres de diversión. 

Este año regrese trabajar y bueno no puedo quejarme de mi trabajo aunque suelen aburrirme pronto, esta vez he durado ya, y no, no piensen que no me he aburrido, por suerte llegaron las vacaciones y estas me ha salvado de renunciar. La verdad es que por el momento estoy bien, tengo privilegios que difícilmente obtendré en otro o quien sabe… Sé que debo de mantenerlo mi 2016 viene pesado.

En casa y mi familia parece que todo va bien, he venido a visitar a mi abuelita y su presencia siempre abriga y cura mi corazón, no importa donde este; mi madres y ella son mis dos grandes pilares… la verdad no tenía ni ganas, ni quería venir a este lugar pero me alegra que siempre exista alguien que te haga volver a sitios como este. 

A veces siento que me descuido y en los últimos meses vaya que me he descuidado lo peor de todo es que no me importa. Este año tuve problemas de salud, bastantes, fue complicado y en parte esto de forma indirecta también afecto mi parte emocional, claro una cosa como la salud puede bajar no solo las defensas, también las ganas y la alegría perjudicándote emocionalmente y bueno como lo notaran todo se me junto, no fue fácil pero por suerte me alegra que por fin se acabe este año y con él todas las malas rachas. Voy mejor, me voy recuperando un poco de todo, no me doblego. Las ganas y el entusiasmo me empiezan a volver poco a poco y sé que todo ira mejor… 
Y me alegro, creo que es la primera vez que hablo de futuro y no de pasado pero siento que mañana voy a volver a llorarle...

¿Y que depara el 2016?

para mi significa 365 oportunidades señores, Que no quiero desaprovechar. 

Como ya dije, mí 2016 todo pinta para ser un año muy ocupado les aseguro que cada vez tendré tiempo de nada; entre el trabajo, escuela, tareas, cursar inglés y amigos. Tengo pensado algún que otro proyectito chiquito pero bueno todavía está en idea, tengo algunos planes, planes pequeños a corto plazo soy enemiga de los planes a largo plazo y para vida futura aunque siempre llevo alguno por ahí escondido, pero no me fio de ellos, terminan por destrozarte a veces no solo el momento, sino la vida. 

Tendré 365 oportunidades que no pienso desaprovechar, será bueno, muy bueno lo presiento, tiene que ser así ¿no dicen que después de la tormenta viene la calma? bueno pues ya es justo. 

Estoy conmocionada estoy a prácticamente un año de terminar la carrera y bueno un año siempre se pasa rápido, me emociona mi graduación y lo que pueda hacer antes de terminar, me emociona por fin lograr uno de mis objetivos (y pensar que faltan bastantes…). Me conmueve pensar quien o quienes estarán en mi vida para entonces compartiendo mi logro, de quienes serán los brazos que me estrujen, si habrá alguna mano que este entrelazada en mis dedos acompañando a un nuevo comienzo. Me da curiosidad ¿Cómo será? 

Incluso con mis amigas ya hemos hablado de lo que nos gustaría hacer para nuestra graduación -estamos tan locas- hasta la nostalgia ya se me ha adelantado y me ha brotado; se acaba la universidad, y no solo significa un logro, significa mucho más: un inicio. La responsabilidad no solo contigo sino con la sociedad, luchar solo contra todo, aguantar y no perderte. Un inicio a la guerra de tu vida que puedes ganar y divertirte y aprender mientras combates pero no desviarte. 

Uno cambia de eso no hay duda pero uno decides si ser una porquería de persona o ser una persona que valga la pena en este mundo, que viva para uno mismo o que sepa vivir para con los demás; creo yo, que no nos deberíamos olvidar de quienes somos, de dónde venimos, lo que queremos y a dónde queremos ir, y… -SOBRE TODO NO OLVIDAR LO QUE QUERÍAMOS ANTES DE HABER LOGRADO Y TENER LO QUE QUERÍAMOS, ADONDE QUERIAMOS IR, Y QUIENES QUERÍAMOS SER- 

Tengo fe en que este será un buen año, quizá me lo debo. Y lo que si espero, es leer el doble de libros que este año uuf aunque con lo complicado y poco tiempo que viene espero poder lograrlo, este año me atore con los diálogos de platón pero por suerte ya acabe el primer tomo y tengo una lista grande de libros por leer así que deséenme toda la buena vibra para leer los suficiente este año. 



Por último, si has terminado de leer este texto, gracias. Gracia por tomarte el tiempo, gracias por ser parte de este pequeño espacio y por no irte y abandonar mis letras. 

¡Feliz año nuevo! Les deseo la mejor vibra y un fuerte abrazo hasta el rincón de sus hogares. ¡¡¡FELIZ 2016!!!



¡2016 te voy a sorprender!



Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que con los años he aprendido"

"Que hay distintas flores en un mismo ramo
que no tienen porque llevarse bien.
Que si tú me dices ven
e inmediatamente lo dejo todo,
es porque no había nada que dejar antes.

Que una ruptura es una muerte
donde puedes ver al difunto burlarse de ti.
Que hacerse inmune a la fragilidad
es morir cada día de crudeza, sostenibilidad y hierro,
que por la grietas también se respira,
que hay que romperse para coger aire
que por querer ser siempre de alambre
uno atraviesa mi corazón.

Que ningún perro merece morir
por culpa de la puta rabia.
Que si no te vuelven a buscar
después de mandarte a la mierda,
si no te enseñan a llorar lo mordido
sin abandonarte del todo, nunca han estado contigo. Que es de inútiles confundir maldad con torpeza.
Que yo me rió a otro volumen cuando somos tu y yo.
que tú y yo somos un ejército y nosotros
un peligro inminente de fractura.

Soportemos la grieta. Que olvidar de dónde vienes es no saber a dónde ir
que a veces las cosas no salen bien
porque no l…

La noche a nuestro favor

Una, dos… tres noches,
ni siquiera recuerdo ya
cuantas veces me perdí en la oscuridad.

El cielo,
la noche,
tú coche,
tú y yo.

La aventura,
mi curiosidad,
las ganas…
Tú voz, tus palabras.

Su abandono…
Su olvido…

La locura,
mi locura.

Mis locas ganas de volar
de desprenderme de la moral
y someterme a los caprichos
de los deseos más profundos.

Tus manos.
tu delicadeza,
y mi pasión arrebatadora.

Mi cuerpo sumergido
en el placer de tu lengua,
mis senos erguidos
al capricho de tus dedos,
los vidrios empañados de mis gemidos.
Mis dientes mordiendo
tu cuello,
tú boca,
tú espalda.

Tus manos en mi cuello...
tus manos apretando
mi piel,
mis nalgas,
mi espalda,
mis senos.

Tú saliva escurriendo
sobre mi cuerpo
mi lengua saboreando
el dulce salado de tu altivez,
mis oídos embriagados
con el sonido de tu respiración

Tú lengua con mi lengua mojándose.
Y la noche…
La noche jugando a nuestro favor.

Lo cierto es que te quise.

Nada que perder.
Te espere tres largos meses sin darme cuenta, tres meses que hasta entonces no había ocurrido nada y fue ahí, en ese momento en que lo descubrí, me descubrí; triste y apagada, esperándote en el último rincón de la esperanza con apenas un rayo de luz tocando mi oscuridad. Y no fue hasta entonces, en ese instante que sin ganas tuve que aceptar que te perdí, que debía buscar fuerzas, que lo único que realmente vendría con el tiempo y a quien tenía que esperar era a la resignación y más tarde el olvido, que no podía seguir manteniendo mis manos en puños y te solté, poco a poco muy despacio y con delicadeza deje que por fin empezaras a diluirte entre mis dedos, mientras mis lágrimas decían acompañarte porque no soportaban que te fueras, que te dejara. 
Cuantas veces caí llorándote, cuantas veces quise llamarte e ir a tu casa y buscarte pero ¿a qué iba? ¿Qué iba a decirte? llegaría con todo mi amor pero sin palabras, sin motivos. Cuantas veces, cuantas noches te añore en …